MODA. La perforación en la cavidad bucal puede generar infecciones o pérdida de dientes.
Los piercings, esta moda muy utilizada por jóvenes de entre los 15 y 25 años, representa un riesgo para la salud de quienes los utilizan, sobre todo si la perforación se hace en alguna parte de la cavidad bucal.
Esto se debe a la gran cantidad de gérmenes que habitan en esta zona del cuerpo, lo que la convierten en propicia para la aparición de infecciones en casos de lesiones o cortes. Además existe la posibilidad de contagio de enfermedades como la hepatitis B, C y el sida.
Según una investigación publicada recientemente por la Clínica Odontológica de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (España) entre las complicaciones más comunes, luego de colocarse un piercing en la lengua están, la inflamación (35%), dolor (18%), dificultad de hablar y masticar (15%), alteración del gusto (5%), sangrado (4%), aumento de la salivación, infección y sensación de hormigueo (2%) y alergia (1%).
“La excesiva preocupación en los últimos años por la estética ha hecho que muchos jóvenes lleven en la boca piercings, pero esta moda está provocando daños a la salud bucodental”, asegura José Andrés Sobrino, uno de los creadores de este estudio.
Según el odontólogo ecuatoriano Euclides Vivar, también pueden ocasionar otros daños como la recesión gingival, que consiste en la pérdida o el descenso de la encía en los incisivos inferiores.
“He tratado a tres jóvenes con este caso. Lo más peligroso es que si desarrollan esta enfermedad, llegarán a los 45 años y habrán perdido algunos de sus dientes”, recalca el especialista, quien aconseja no utilizar el piercing todos los días.
“El caso más grave que he atendido fue el de un paciente que jugaba con su pendiente y la presión constante le destruyó el hueso del paladar”, dice la odontóloga Digna Tenesaca.
A más de estos daños, enfatiza el odontólogo periodoncista Plinio López, hay procesos de mala cicatrización y fisuras dentales.
López también recomienda a aquellos jóvenes que gustan de esta práctica acudir a lugares que cuenten con las reglas sanitarias respectivas.
Cuidados
Félix Beltrán, tatuador y perforador de la tienda Choez, del centro comercial Malecón 2000, aconseja a quienes se colocan un piercing (sea de titanio, platino, oro o acero quirúrgico) cepillarse la boca después de cada comida e incluir en su limpieza enjuagues bucales con poco contenido de alcohol.
Además, no jugar con el arete, no consumir bebidas alcohólicas o comidas picantes durante los siete primeros días de habérselo puesto.
En este lapso también es aconsejable aplicar un ungüento dérmico moviendo el accesorio de arriba hacia abajo lentamente para que la crema penetre la herida y ayude a su cicatrización.
Precauciones
Los instrumentos que se manipulan durante la perforación deben estar debidamente esterilizados. Además, es imprescindible usar un par de guantes nuevos con cada persona que se realice el procedimiento y anestesia en crema.
Locales
No acuda a lugares instalados en la vía pública, porque generalmente no observan las normas sanitarias necesarias para evitar el contagio de enfermedades.
Materiales
Los apropiados para evitar alergias o infecciones son acero quirúrgico, oro de 18 kilates, titanio o platino.
Precios
Pueden costar entre $ 8 y $ 15, dependiendo del material del arete.
Tiempo
Dura de 10 a 15 minutos. Por efecto de la anestesia se recomienda no hablar hasta después de 15 minutos de la perforación.