- OCT. 04, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
“Todos debemos sumar esfuerzos y aportar para que el único beneficiario sea el ciudadano”. Con esta frase el comandante general de Policía, Jaime Hurtado Vaca, abrió ayer la posibilidad de trabajar nuevamente con la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG) en la central de emergencias que esta entidad construyó en la ciudadela Martha de Roldós.
Hurtado señaló que ese asunto se “tendrá que discutir a futuro”, pero aclaró que su institución aceptará trabajar en la nueva central, siempre y cuando el sistema sea entregado a manos de la Policía.
Sus afirmaciones se dieron ayer durante la presentación de los resultados de los operativos realizados desde hace un mes, cuando dijo “se incrementó la percepción de inseguridad ciudadana”, y el alto mando policial se trasladó a Guayaquil, junto a los subsecretarios de Seguridad y de Desarrollo, Valentina Ramia y Francisco Jiménez, respectivamente.
Este último señaló que seguirán en Guayaquil “hasta que sea necesario”, al menos tres o cuatro semanas más, cuando, estimó, la percepción de violencia disminuya más.
En este sentido, Hurtado señaló que los delitos que aún persisten son los robos a personas y a domicilios.
Mientras, informó que en el último mes se han hecho 500 operativos (casi 16 diarios) y se atendieron 35 mil auxilios.
Además señaló que en septiembre el número de llamadas falsas disminuyó, pero se duplicaron las ofensivas, por lo que pidió colaboración a la ciudadanía. También llamó al sistema de justicia a tramitar con agilidad los juicios para evitar que salgan los detenidos.
La próxima semana se dará un informe de los aprehendidos en el último mes y se entregarán 3 mil kits, con chalecos antibalas y toletes, a los policías.