La noche del lunes pasado, al elenco y equipo de trabajo se le brindó una bienvenida oficial y The Diamond Information Center fue el anfitrión de la fiesta en Highbar.
La familia de Becki Newton permaneció en una cama extragrande tomando fotos con su cámara digital, y el clan Ortiz se instaló en un booth de esquina. El padre de Ana Ortiz –y político– compartió su opinión mundial con sus colegas invitados, mientras su hija impartía la de ella por otro lado, contando que “después de la Semana de la Moda pasé un fin de semana disfrutando del Parque Central”. Y mientras el parque exterior gozaba de ambiente jovial y relajado, el parque interior se veía bloqueado por guardaespaldas protegiendo a América Ferrera de sus entusiastas seguidores y grandes admiradores… y por supuesto, de los fotógrafos. Antes de unirse a la fiesta en la planta alta, América develó su portada en la revista Seventeen de octubre, con la editora en jefe Ann Shoket.
Lindsay Lohan pasó a admirar el paisaje desde el lugar. “Tengo que estar de regreso en mi hotel a las 9 p.m.”, expresó cuando iba en el elevador. Vanessa Williams hizo las rondas departiendo con los presentes, observando atentamente las personalidades vestidas por Patricia Field y el área de barbacoa al exterior, donde las hamburguesas estaban siendo volteadas y aderezadas. “¡Miren mi Versace”, dijo sobre su traje con estampado de leopardo. Eric Mabius –que hace el papel del jefe Daniel Meade– se sirvió una burger antes de proceder a recorrer el lugar. Judith Light –en Burberry por la ocasión– abrazó cariñosamente a todos los que se le acercaron. Rebecca Romijn fue una de las pocas del elenco que estuvo ausente. La piernilarga actriz está esperando dar a luz a sus gemelos en cualquier momento. Y aunque celebrando su propio show, Mark Indelicato se entretuvo recordando el episodio ‘Gossip Girl’ de esa noche. “Estoy obsesionado, ¡esta noche Dan y Serena quedan atrapados en el elevador!”, dijo Indelicato. “Espero que esto no nos suceda a nosotros!”.
Y antes de que la fiesta estuviera ni siquiera a la mitad, los parientes de las estrellas ya se habían tomado las bolsas de obsequios extragrandes –las bolsas café reusables de Bloomingdale venían cargadas con buen botín, incluyendo un set de DVD de Betty la fea, un poncho y Yoga Toes.
Uno pensaría que los padres de las estrellas ya tienen suficientes muestras de maquillaje y camisetas caprichosas, pero basándonos en el acaparamiento que hubo en el banquete, aparentemente no.