Sin duda, dicen los propietarios, el whiskey es el trago más consumido, aunque los shots de la casa, conocidos como ‘los rojos’, con base de vodka, y el me so happy, hecho con aguardiente, también son aclamados. Ahora si alguien quiere algo realmente fuerte debe probar el ‘jaeggabomb’, que literalmente es una bomba…
“El lugar se creó por la necesidad que existía en la zona de Samborondón de un lugar de diversión nocturna dirigido a un público de mayor edad”, explica Juan Martín Torres, uno de los propietarios.
La idea es atraer a ese grupo que se va alejando de los 20, a los que se acercan o pasaron los 40 y que al salir les gusta sentirse cómodos, para ellos diseñaron el lugar con elementos retro, con un toque ecléctico pero a su vez sofisticado y elegante. Los estampados en la pared principal se han convertido en un ícono del lugar y crean una especie de marca.
Tienen 150 socios y actualmente han cerrado la venta de membresías para mantener la exclusividad, de igual forma para conservar el espacio y la comodidad. “La idea que tenemos es que Black sea un bar que perdure, queremos trascender en el tiempo”, dice Juan Martín.
Los que no son socios pueden entrar –aunque se reservan el derecho de admisión– pagando un consumo mínimo de $ 25 los hombres y $ 15 las mujeres.
Si quieren presenciar grupos en vivo, hay que ir los viernes. También organizan fiestas temáticas una vez al mes.
“Creo que el sitio gusta mucho porque tenemos un muy buen servicio, sobre todo en la calidad del licor, ya que únicamente les compramos a distribuidores autorizados y porque la música es variada, principalmente pop en inglés, actuales y clásicos, rematando la noche con lo que esté de moda”.
Atienden de miércoles a sábados desde las 19:00.
Centro Comercial La Piazza, vía a Samborondón.