Edición del VIERNES 3 de Octubre del 2008
Sambo - Logo
EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Nuevas puertas
    En bandeja
    Salud y belleza
    Del momento
    La mirada
    Internacional
    Moda
    Eventos
    Gastronomía con Epicuro
    Decoración
    De boca en boca
    Otros aires
    La Cristi
    Ojos bien abiertos
    Fashion Weekdaily
Internacional 
Gastronomía de lujo
Cielo
ampliar imagen ampliar imagen

Pollo con nube de algodón de azúcar, tortilla española y salsa de mostaza.
Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
gerarda@gye.satnet.net | Gerarda Plaza de Huerta

Restaurantes de la Zona Rosa en Medellín que invitan a exaltar los sentidos, y si de buen comer se trata, estos se merecen una visita obligada. Si para las fiestas octubrinas se da una vuelta por el país vecino, Cielo lo espera.

Una visita corta a Medellín  me dejó un grato sabor en la boca, más allá de que es un lugar que me gusta mucho, por su colorido y rico clima, la comida en la Zona Rosa es espectacular, y no exagero.

Fui a uno de los restaurantes recién inaugurados, Cielo, donde literalmente toqué las nubes con las manos con cada plato que me sirvieron.

Es un restaurante de comida de degustación, es decir, uno paga un valor por seis, once o veinte platos y prueba de todo un poco. El chef y propietario, Juan Manuel Barrientos, afirma que este no es un sitio adonde se va únicamente a comer, sino que una sentada es una experiencia para todos los sentidos.

“Que puedan aprovechar todos los sabores y texturas, aquí se no se paga por cantidad sino por calidad, todos comen por igual, sino que en más o menos porciones”, dice este estudioso de la cocina que al verlo parece un teenager, pero que sabe perfectamente hacia dónde está enfocado.

“Lo mío no es comida fusión, es cocina de autor, a partir de combinación de productos y sabores. Investigo mucho las técnicas de la cocina moderna, tengo libros de todos los restaurantes del mundo”, dice.

Estudió en Colombia y Buenos Aires y realizó una pasantía en San Sebastián, España, y  me contó que su despensa es una mezcla de complementos de diversas partes del mundo. Por ejemplo, la sal que usa en los platos es traída de  Inglaterra, especias del Medio Oriente, y así... la lista es interminable, pero en la mezcla precisa nacen estos sabores únicos, que uno come despacio, disfrutando, con pena de dar el último bocado, pero con la expectativa por el que vendrá.

Cuando fui, el repertorio fue así: primero un shot de vodka y durazno para abrir las papilas gustativas, pero no era uno normal: en una pipeta venía una gota de  una mezcla perfecta y en otra un polvo con sabor a naranja.

Luego, una sopa de culantro, coco y un polvillo con sabor a palomitas de maíz. Vinieron después  unos pancitos de maíz con salsa picante. Hongos con tomates secos y pimientos morrones servidos con un tenedor con una rama de romero, ya que los olores también cuentan.

Luego langostinos con azafrán… y así, la lista siguió hasta terminar en el postre: un plato con tres delicias, un helado con sabor a queso y almendras, maduritos con especias y la fruta lichis, con amaretto.
Fueron sabores diferentes, nuevos para mí, y realmente especiales.

www.elcielococinacreativa.com


© Derechos Reservados Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados