Estados Unidos.
Cuatro días después de haber recibido el aval de la Cámara de Representantes, el Senado de EE.UU. aprobó ayer una extensión de las preferencias arancelarias que otorga a las naciones andinas, aunque por plazos diferentes, según el beneficiario.
Esta nueva prórroga de la Ley de Preferencias Arancelarias (Atpdea, por sus siglas en inglés) será por un año para Perú y Colombia, por un año con una revisión a los seis meses en el caso de Ecuador, y por seis meses con opción a seis meses más para Bolivia.
Con la aprobación, el proyecto volverá a una última consideración de la Cámara, toda vez que el Senado introdujo modificaciones al documento inicial, que propuso una misma extensión hasta el 31 de diciembre de 2009 para los cuatro socios de la Comunidad Andina de Naciones, según AFP.
Antes de que se conozca la decisión del Senado, el presidente Rafael Correa denunció que Chevron-Texaco había hecho lobby para que la extensión de las preferencias para Ecuador sea únicamente de seis meses.
Señaló que nada tiene que ver el proceso que el país sigue contra la petrolera a causa del daño ambiental causado con las preferencias. “Las preferencias no son una caridad, es el estímulo por los ingentes gastos y esfuerzos en la lucha antidrogas, en la cual somos el país más exitoso de la región”, dijo el Mandatario al agregar que dicha extensión debería durar mientras en el país dure la lucha antidrogas.
Por su parte, Chevron se pronunció respecto a las declaraciones de Correa. “Evidentemente se ha comprendido el grave problema que existe por la interferencia del Gobierno en la justicia porque ha deslegitimado completamente el juicio”, aseguró James Craig, asesor de Comunicación, al referirse al caso Texaco.
Frente a este nuevo periodo de ampliación, las compañías que se benefician del Atpdea reciben un ‘respiro’ ante la posibilidad de contar por un año más con la exoneración de aranceles para ingresar sus productos a Estados Unidos.
Javier Díaz, presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador, aseveró que la extensión de la ley concede una oportunidad para mantener las relaciones comerciales y procurar nuevos clientes.
En los últimos años, sin embargo, este sector vio mermar sus exportaciones a EE.UU. tras la decisión de Ecuador de no negociar un acuerdo comercial y la incertidumbre de estar dependiendo del Atpdea. De exportar hace cuatro años $ 20 millones, ahora tienen un promedio de $ 12 millones.
Alberto Sweet, empresario con plantaciones de mangos, indicó que “si nos quitan el Atpdea, la industria del mango se vería perjudicada”.
La canciller María Isabel Salvador sostuvo que la prórroga confirma el excelente estado de las relaciones entre EE.UU. y Ecuador, “que se fundamentan claramente en el respeto a la soberanía de nuestras dos naciones”.