Wall Street y las bolsas latinoamericanas cayeron este viernes en un ambiente de recelo, pese a la aprobación por el Congreso de Estados Unidos del plan de rescate financiero, mientras previamente los mercados europeos había terminado en alza.
La Bolsa de Nueva York pasó al rojo luego de la promulgación del plan de rescate del sistema bancario estadounidense, en un mercado que espera ver sus efectos concretos: el Dow Jones bajó 1,50% y el Nasdaq descendió 1,48%.
"Es bastante clásico, puede pasar. El mercado llegó a la conclusión de que el plan sería aprobado, se congratuló de la votación y se orientó hacia indicadores económicos decepcionantes, como las débiles cifras de empleo", subrayó Peter Cardillo, de Avalon Partners.
Las bolsas latinoamericanas también registraron netas pérdidas: la de Sao Paulo cayó 3,52%, México -4,32%, y Buenos Aires bajó 0,53%.
El índice Footsie-100 de la Bolsa de Londres cerró con una ganancia de 2,26%, a 4.980,25 puntos; el CAC 40 de París subió 2,96%, a 4.080,75 puntos; y el DAX de Francfort terminó en alza de 2,41%, a 5.797,03 puntos.
En Madrid, el índice Ibex ganó 3,78%.
Las plazas europeas habían abierto sin embargo con movimientos moderados y tendencias contradictorias, tras haber registrado el jueves pérdidas que llegaron a 1,80% en Londres, a 2,25% en París y a 2,51% en Francfort.
El desánimo inicial del viernes seguía además la senda abierta por las plazas asiáticas, que sufrieron pérdidas de magnitud.
El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cayó 1,94%, a 10.934,14 puntos, su nivel más bajo desde el 18 de mayo de 2005; y el Hang Seng de Hong Kong cerró con una desvalorización de 2,9%, a 17.682,40 puntos.
Sídney perdió 1,4% y Bombay 4,05%.
Asia acusó así el golpe de la recaída sufrida el jueves por Wall Street (con caídas de 3,22% del índice Dow Jones y de 4,48% del Nasdaq).
A la espera de la aprobación del plan, los bancos centrales siguieron bombeando reservas en el sistema financiero para evitar que se quede sin liquidez ni posibilidades de crédito.
El Banco de Japón (BoJ) anunció una inyección de 800.000 millones de yenes (5.500 millones de euros) en el sistema bancario del archipiélago, en lo que constituye su decimotercer día laborable consecutivo de intervención.
El Banco Central Europeo (BCE) anunció también una inyección de 50.000 millones de dólares.