El gobierno italiano adoptó este viernes un proyecto de ley de federalismo fiscal que permitirá a las regiones conservar un mayor porcentaje de los impuestos que generan, satisfaciendo así la mayor reivindicación de la populista formación Liga Norte.
"Introducir el federalismo fiscal constituye una reforma histórica", aseguró el ministro de Economía, Giulio Tremonti, al término del Consejo de Ministros.
El proceso para adoptar la reforma fiscal durará unos dos años, según explicó el ministro.
"Un tiempo justo y sabio", declaró.
Se trata de una de las reformas más complejas que propone el gobierno conservador de Silvio Berlusconi, en cumplimiento de un compromiso con la Liga Norte gracias al cual consiguió la mayoría absoluta en el Parlamento.
El proyecto, que implica una modificación de la Constitución, afecta a las regiones más pobres, del sur de la península, e incrementa las entradas de las regiones ricas e industrializadas del norte, ya que éstas podrán conservar buena parte de los impuestos que actualmente destinan al Estado central.
Para que sea aprobado, el proyecto debe contar con apoyo de parlamentarios tanto de derecha como de izquierda, ya que se necesitan dos tercios de los votos, lo que por ahora resulta difícil debido a las fuertes tensiones entre Berlusconi y la oposición.
La Liga Norte, fundada por el controvertido líder separatista Umberto Bossi, es considerada una formación xenófoba por sus posiciones contra la inmigración; en las elecciones de abril de este año, duplicó su electorado y alcanzó casi el 9% de los votos.