- OCT. 03, 2008 - Foto - Noticias - EL UNIVERSO
Hace unos días me llegó una circular del colegio de mis hijos donde explicaban por qué no se oponían a que los niños llevaran pistolas y espadas de juguete a la escuela. La razón estaba muy bien justificada: era mejor enfrentar, socializar y conversar acerca de este hecho/problema, en lugar de prohibirlo. Con la TV pasa algo similar. Los niños y jóvenes están expuestos a una violencia desmesurada en la programación infantil: guerreros desmembrándose, masacres heroicas, débiles que se vengan para hacer justicia en la sociedad, etc.
Uno podría optar por programas donde no esté explícita esta agresividad, pero a veces los promocionales de telenovelas, noticieros u otros espacios de los canales que se pautan en medio del horario familiar, muestran más violencia y contenidos que queremos evitar de ciertos programas infantiles.
Los Simpsons ironizan con profundidad acerca de este conflicto violencia/niñez con los personajes ‘Tomy y Daly’, que serían la reencarnación feroz de ‘Tom y Jerry’. Concuerdo con este colegio, el tema, definitivamente, no pasa por prohibir; hay que hablar, escuchar, formar una postura crítica en los menores. En la Universidad de Berkeley, California, existe el programa ‘DeCal’, que permite a los alumnos profundizar y estudiar fenómenos sociales y culturales alrededor de ciertos espacios de TV, ofreciendo cursos como: ‘The Simpsons and Philosophy’, ‘Sex and the City and the Contemporary Woman’, ‘The Physics of Superheroes’, entre otros.