- OCT. 02, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
Dos bailarines de tango ejecutan una de las coreografías que ofrece el espectáculo La esquina Homero Manzi.
Quito y Guayaquil serán los escenarios donde mañana y el sábado se montará el espectáculo de baile.
El tango, su pasión, fuerza y la destreza de sus ejecutantes serán mañana y el sábado protagonistas del espectáculo La esquina Homero Manzi, el cual se desarrollará en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura de Quito y en el Centro de Convenciones de Guayaquil, respectivamente.
El montaje es considerado uno de los mejores del mundo, por la calidad con que los trece artistas argentinos que integran su elenco reviven sobre el escenario el Buenos Aires de antaño, aquel que convertía sus esquinas en escenarios y descubría en cada movimiento y compás la expresión viva de la cultura nacional argentina.
Es así como resumen sus bailarines el espectáculo que ofrecen, que es inspirado en la esquina de San Juan y Boedo, un sitio histórico, bohemio y tradicional de la capital argentina.
“Justamente allí se construyó en 1927 un bar, denominado Homero Manzi, en honor al letrista y director de cine argentino que compuso varios tangos y milongas muy famosos, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental, Milonga a Perón y Evita y Sur. El lugar se convirtió en el símbolo de la cultura urbana de la década de los cuarenta”.
¿La razón? Según la producción de La esquina Homero Manzi, “por sus mesas pasaron los músicos que hicieron del tango la expresión artística más representativa de la ciudad”.
El nombre del espectáculo, añaden los realizadores, se tomó de ese bar por su encanto e importancia cultural, características que con el paso de los años lo hicieron merecedor a la declaración de edificio histórico y rebautizado como La esquina Homero Manzi.
“Este continúa atrayendo cotidianamente a cientos de turistas, y ese ir y venir de propios y extraños marcó la necesidad de recuperar el lugar y lograr que nuevamente se concentre toda la magia del 2x4 (paso que marca la ejecución del tango)”.
La remodelación del bar, que estuvo a cargo del arquitecto Carlos Liuzzi, marcó el propósito de convertir las esquinas de Homero Manzi y San Juan y Boedo en un nuevo punto de encuentro y de interés cultural para tangueros y poetas. “Hoy, remodelado y ampliado, es casi un museo de fotos, partidas de nacimiento y premios”.
Las entradas para Quito y Guayaquil cuestan $ 40, luneta alta; $ 50, luneta baja; $ 60, platea, y $ 80, butaca vip. Se pueden adquirir en los almacenes Musicalísimo, Music Plus, Tony Romas y Tu Boleta.