- OCT. 02, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
A medida que se acercan las elecciones regionales del 23 de noviembre, las presiones contra los medios de comunicación en Venezuela se incrementan, señala un informe del diario estadounidense El Nuevo Herald.
El diario reseña algunos ataques, entre ellos en el estado de Bolívar, donde sicarios intentaron asesinar a Eliécer Calzadilla, columnista y abogado del diario El Correo del Caroní, crítico de la corrupción en el Gobierno chavista, quien recibió un disparo en el cuello.
La semana pasada, media docena de periodistas de tres radios en la localidad de Puerto Cabello, estado de Carabobo, fueron retirados de sus programas presuntamente por presiones del Gobierno local, porque mantenían una línea crítica frente al gobierno chavista.
También la semana pasada, Carla Angola y Leopoldo Castillo, conductores de Globovisión, y el periodista César Miguel Rondón, de Unión Radio de Caracas, denunciaron acosos y amedrentamiento en el aeropuerto de Maiquetía, al retornar al país.
En otro episodio violento una bomba lacrimógena estalló en la sede de Globovisión, uno de los canales más críticos del régimen, y su propietario, presentadores y periodistas fueron declarados “objetivo militar” por un grupo chavista, indica el Nuevo Herald.
Al respecto, el ministro del Interior y Justicia, Tarek El-Aissami, defendió el ataque porque se debió a que Globovisión es un canal “golpista”.
El espacio de televisión ‘Contrapeso’, del periodista y ex diplomático chavista Vladimir Villegas, ex embajador de Venezuela en México y Brasil, fue suspendido.
El propietario de Globovisión, Alberto Ravell, también ha sido señalado por el presidente Hugo Chávez como integrante de una compleja conspiración para deponerlo y eliminarlo, supuestamente junto a otros “oligarcas de los medios”, entre los que incluyó los propietarios de los diarios El Nacional y El Universal.