- OCT. 02, 2008 - Foto - Noticias - EL UNIVERSO
Más allá de cualquier visión política que se pueda tener actualmente sobre el asunto, hablar sobre homosexualismo a nivel televisivo aún resulta un tema difícil de tratar y dificilísimo de representar visualmente.
Hacerlo de manera entretenida, novedosa, apegada a esa realidad, a la vez seria y conflictiva, es además una tarea titánica. Luchar contra el imaginario colectivo de que el lesbianismo se reduce a poner dos mujeres en una cama frente a una cámara para lograr un producto erótico o pornográfico, que apunte a exacerbar la testosterona, es una misión casi utópica.
‘L Word’ va logrando ganar espacios y derrumbando este concepto. Con cinco temporadas en la televisión, la serie que actualmente se transmite por Warner Channel tiene a su favor varios puntos rescatables. En el mundo de ‘Ellas’, las doce personajes tienen vidas individuales y fusionadas a la vez, luchan contra los arquetipos y el rechazo, pero también son parte de ellos.
Aman, sufren, trabajan, tienen éxito y son derrotadas, pero también cumplen roles destinados a los hombres: la milicia y el discrimen por no ocultar su preferencia sexual lleva a una de ellas a exponerse frontalmente ante la mirada de los otros, de sus subalternos y de superiores. Quien mira ‘L Word’ en la televisión se enfrentará también a ese cuestionamiento interno de determinar de qué lado de la historia está.