- OCT. 01, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
El sector florícola está diversificando sus envíos y busca países que paguen más por las rosas.
Una caja de rosas transportada en un taxi hasta el aeropuerto Mariscal Sucre para entregarla a un piloto de Ecuatoriana de Aviación fue la primera iniciativa de exportación de flores a Estados Unidos en 1982.
Ahora Ecuador vende más de 70 mil toneladas en cajas de flores con ingresos superiores a los $ 400 millones a distintos destinos. Los envíos se han diversificado, al punto que Estados Unidos dejó de ser ese único gran mercado para la flor ecuatoriana.
Con la crisis financiera norteamericana y la incertidumbre de estar sujetos a una prórroga de las preferencias arancelarias, que Estados Unidos otorga para una exoneración de aranceles y que debe ser avalada por el Senado, el sector florícola ha ido poco a poco redirigiendo sus exportaciones hacia la Unión Europea y Rusia.
De este modo, si en el 2004 el mercado norteamericano recibía el 74% de las exportaciones, el año pasado bajó al 67%. En cambio, mientras la Unión Europea captaba el 15,65% de los envíos nacionales en el 2004, el 2007 recibió el 20,38%.
Las exportaciones a Rusia y los países de la antes Unión Soviética también crecieron al pasar del 6,9% en el 2004 al 11,78% el periodo anterior.
Dos temas adicionales han influido en la diversificación de los compradores: el primero, la estrategia comercial de no concentrar las exportaciones en una sola región y, el segundo, trabajar más en países donde la flor tiene mejores precios como la UE y Rusia.
Ignacio Pérez, presidente de Expoflores, gremio que concentra 121 fincas, pone énfasis en que la diversidad de mercados en el sector es una realidad al llegar a más de 100 países. Sin embargo, reconoce que los principales objetivos son economías prósperas, ya que la flor es un bien suntuario.
“Nos interesaría incrementar las ventas en México, India, Brasil y Japón, este último el segundo mercado más grande después de EE.UU., donde tenemos poca presencia por la dificultad logística”, dice Pérez.
Durante este año, los productores se han enfrentado a factores climáticos que impidieron una óptima producción. Ello lo corrobora Ricardo Canelos, gerente de Río Roses, que exportó 807 toneladas en el 2007 de 82 variedades de rosas, en el 70% hacia los EE.UU. y el 30% a la UE y Rusia.
“La ventaja comparativa básica de nuestra flor es el que estemos en la línea ecuatorial: la luminosidad y los microclimas”, destaca Canelos, quien agrega se han visto afectados también por los altos costos de los insumos como fertilizantes y plástico de invernadero debido al alto precio del petróleo.