Miércoles 01 de octubre del 2008 El Gran Guayaquil

El río es relax y símbolo en la ciudad

Los habitantes de Guayaquil apuntan al río Guayas como una fuente de trabajo y una salida al estrés.

Es manso e intenso. Sí, es paradójico, pero el río Guayas tiene dos caras: una, la de su pasividad, esa que es fuente de inspiración para estudiantes, enamorados o simplemente para ejecutivos que quieren salir del tormento diario de sus oficinas y de su encierro.

Pero también es inquieto. Lo es cuando sus aguas color café son las que dan de comer, las que les permiten sobrevivir a cientos de pescadores o a otros cientos que paran la olla con el comercio turístico que pueden lograr a través de su marea. Visto desde el malecón Simón Bolívar, el río se ve limpio, aunque flotan algunos lechuguines.
 
Rosario Garzón, de 23 años, estudiante de Diseño Gráfico, aprovecha el escenario relajante para dibujar a “una persona muy especial”. La tarea es parte de su preparación académica.

“Aquí me relajo”, confiesa Garzón mientras contempla el río, como también lo hacen Ermel Tufiño y su familia (Lorena Ríos, esposa, y Gabriel Isaac, el hijo de ambos).

A las 08:00 la calma la perturba el ruido del tránsito y el que generan empleados que acomodan las mesas metálicas de una plazoleta de comidas.

Pero en el muelle del mercado Caraguay, al sur, el panorama se agita con el arribo de unos 80 pasajeros en el María del Mar, una embarcación proveniente de la isla Puná, en el Golfo de Guayaquil.

Muchos de los recién llegados, dedicados a la pesca en el río, traen pescados y mariscos. Para ellos, en cambio, el Guayas “les da de comer”, dice Esteban Bedoya, un vendedor.

Así, con el comercio y la relajación, relacionan al río Guayas los habitantes de Guayaquil, la ciudad que crece en sus riberas y que el 9 de este mes conmemora su independencia de España, una celebración que dura todo octubre.

El río Guayas, que nace de los ríos Daule y Babahoyo y desemboca en el océano Pacífico, es comercio para los guayaquileños, pero también turismo y naturaleza, revela un sondeo que realizó este Diario.

De 100 personas, 34 dieron esta respuesta. Una jornada completa por el río denota estos aspectos, pero también desnuda contrastes de Guayaquil.

Salir en lancha desde el muelle de La Playita del Guasmo, a las 14:00, significa ver las numerosas y endebles casas levantadas con cañas a orillas del río, que revelan la pobreza de la zona marginal urbana.

Livianas canoas y balsas llevan a hombres y niños descamisados que lanzan atarrayas. Unos cuantos bagres permiten cocinar aquel día. Y en los manglares, en medio del fango, otros se dan modos para capturar cangrejos y conchas que seguramente serán ofertados.

Más adelante, el Guayas deja un referente de esta ciudad huancavilca habitada por unos 3 millones de personas. Hay más de diez astilleros en sus riberas, donde un sinnúmero de artesanos reparan embarcaciones de 30 metros de largo.

El malecón Simón Bolívar deja ver un Guayaquil progresista, con edificios, con el cerro Santa Ana abierto al turismo nacional y extranjero, con embarcaciones turísticas que interesan a los visitantes del regenerado malecón de tres kilómetros de longitud.

La brisa del río inspira amoríos nocturnos. Sopla sobre las parejas e incita fuertes abrazos y uno que otro beso profundo. Atrás de la Rotonda hay unos 20 enamorados que hacen compromisos inspirados en el amor que se prometen.

Es una escena común. De allí que Sergio Ramírez Valarezo, de 78 años, y Héctor Estrella Briones, de 68, autodefinidos como “guayaquileños de cepa”, recuerdan sus idilios al pie del río, pero ahora prefieren la lectura de periódicos refrescados por la brisa del Guayas.

DETALLES: Jornadas en el río Guayas

Longitud
El río Guayas, desde el puente Rafael Mendoza Avilés hasta La Playita del Guasmo, tiene unos 20 km de longitud.

Pesca
Desde el estero Salado, en el muelle de La Playita del Guasmo, a las 10:00 salen los pescadores al río  para una jornada que termina pasadas las 16:00.

Transporte
Desde el estero Salado, en el muelle de La Playita del Guasmo, salen las canoas a poblados cercanos a la isla Puná, como Puerto Roma. Las embarcaciones parten cada 12 horas.
El Gran Guayaquil

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.