El maestro Davit Harutyunyan ideó el pénsum que se imparte en la Universidad Espíritu Santo.
Cuando el armenio Davit Harutyunyan llegó al país y asumió la dirección de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil expresó que uno de sus deseos era llevar esta institución a la excelencia. Han transcurrido seis años y la orquesta ha crecido profesionalmente, sostiene. La filosofía del maestro es el estudio. Cree que solo así se sentarán las bases para un verdadero desarrollo musical en la ciudad.
En la actualidad, 30 de los 90 integrantes de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil cursan la licenciatura en música en la Facultad de Artes de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), mediante becas que esa entidad de educación superior cubre en el 70% y el 30 restante, la Sinfónica guayaquileña. Es un convenio al que arribaron las dos entidades en el presente año.
El plan de estudios fue ideado por Harutyunyan. “Está inspirado en los mejores conservatorios del mundo pero adaptado a nuestras circunstancias”, refiere el maestro, que también es uno de los profesores de la facultad, dirigida por Martha Rizzo. El objetivo es que luego sigan una maestría o un doctorado, que puede ser en el exterior. Cita, por ejemplo, Cuba.
“Los músicos somos pobres y no tenemos cómo pagar los estudios”, dice Harutyunyan, con lo cual destaca la importancia de esta modalidad de becas.
Los alumnos que cursan la licenciatura son músicos que habían estudiado “un poco por aquí y un poco por allá, pero que nunca habían tenido una educación estable”, manifiesta Harutyunyan.
Destaca que ellos quieren hacer la carrera de músicos y se toman con seriedad el estudio. Las edades de los alumnos son variadas: desde personas de 18 años hasta mayores de 40. Están, entre otros, Álex Jimbo, Fabiola Lopezdomínguez, Marcela Ramos, Julio Novillo, etc. Dice el director que las clases teóricas las realizan en la universidad y las prácticas en la Orquesta Sinfónica. El pénsum está ideado para cuatro años.
Otro de los alumnos es el pianista Juan Carlos Escudero. “Es una excelente oportunidad para los músicos de la planta orquestal y de Guayaquil acogernos a este beneficio, para profesionalizarnos y obtener los títulos que ansiamos. La cultura musical está en desarrollo y este es un ejemplo de ello. Si bien es cierto aquí existen los conservatorios, la UEES nos ha dado las ventajas para profesionalizarnos”, dice el joven pianista.
En uno de los puntos que Harutyunyan hace hincapié es en la selección de los profesores: estos deben tener posgrados o maestrías y una trayectoria musical que los avale. A más de Harutyunyan, laboran como catedráticos Jorge Layana y Valeryi Shevchenko, integrantes de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil. Próximamente se sumará Iván Fabre. Otros profesores vendrán desde el exterior. “Está por llegar el mejor percusionista de Latinoamérica y un famoso director de coros de La Habana”, indica Harutyunyan.
A las clases no solo asisten los integrantes de la orquesta, sino también músicos independientes. Harutyunyan se muestra confiado de este sistema. Cree que uno de los objetivos que se propuso al llegar al país se está cumpliendo.
CONCIERTO
La Orquesta de Cámara de la Universidad Espíritu Santo, bajo la dirección de Davit Harutyunyan, ofrecerá su primer concierto este jueves, a las 19:45, en el Salón de Actos de la Iglesia Santa Teresita de Entre Ríos. Como solistas estarán Jorge Layana y Valeryi Shevchenko.