Las petroleras extranjeras que dejen de invertir en Ecuador deberán irse, afirmó el presidente Rafael Correa al rechazar una posible presión por esa vía de las empresas con las que está renegociando los contratos.
"Si dejan de invertir tendrán que salir. No vamos a permitir aquello", declaró el mandatario, quien arrinconó a las compañías al recortar los ingresos extras por los altos precios del crudo y someterlos a renegociar sus contratos, que ahora dejan un 18% de la producción al país.
Frente a una "queja" de la española Repsol-YPF de que está perdiendo dinero en Ecuador, Correa manifestó que "el Gobierno tiene todo el derecho de exigir un mayor porcentaje de los ingresos extras".
"Estamos haciendo una justa compensación", agregó el jefe de Estado a la prensa extranjera y enfatizó que las petroleras "no le dieron un real al país" por los elevados precios del crudo.
"Las condiciones están muy claras, sobre la mesa, y le corresponderá a Repsol decidir si quiere renegociar sus contratos", anotó.
Analistas sostienen que las petroleras han disminuido sus inversiones por las medidas del Gobieno, que propuso a firmas como la francesa Perenco y la china Andes que el Estado se quede con toda la producción a cambio de pagar costos y utilidades.
De acuerdo con el Banco Central, la producción de las privadas cayó de un total de ocho millones de barriles en diciembre de 2007 a siete millones en junio de 2008.
Ecuador es el miembro más pequeño de la OPEP y quinto productor sudamericano con 508.000 barriles por día (b/d) en el primer semestre de 2008, de los cuales exportó 366.000 b/d que generaron un total de $ 6.187,5 millones.