- SEP. 29, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
El dólar y el mercado, a nivel de conceptos, quedaron fuera del modelo económico, aunque en la práctica son la base sobre la que se desarrolla la economía: el intercambio se da en dólares y la oferta y la demanda rigen para la mayoría de transacciones.
Para el Gobierno y la bancada oficialista, PAIS, no era necesario que la Constitución dedique un párrafo a la moneda estadounidense, lo que preocupa a ciertos sectores de empresarios y analistas, quienes hubieran preferido verla en algún artículo, así como el sucre consta en la Constitución de 1998.
Pese a ello y para alejar temores, el presidente Rafael Correa ha insistido en las últimas semanas en que “la dolarización se va a mantener”. El respaldo de esa aseveración: “Soy un hombre de palabra”.
El Mandatario ha sido uno de los mayores críticos del sistema monetario y se ha mostrado partidario de una moneda regional.
Pero los empresarios agrupados en las cámaras de la producción dudan de lo que Correa pueda hacer para que el dólar siga siendo la moneda vigente en Ecuador. Les preocupa la atribución de dictar la política cambiaria que la nueva Constitución le da al Ejecutivo de manera exclusiva.
El mercado tampoco encontró espacio en el texto constitucional, por ser la base “del antiguo modelo neoliberal”.
“Antes todo lo resolvía el mercado, ahora lo prioritario es la sociedad en su conjunto”, dice Correa, cuyo Gobierno prioriza el rol del Estado.
“Debemos garantizar la soberanía alimentaria y ciertos servicios fundamentales que tienen que ver con la vida y la alimentación, y no nos podemos dejar de esta entelequia llamada mercado”, sostiene, según un comunicado de la Presidencia difundido hace una semana.