El presidente Rafael Correa comentó esta mañana a la prensa internacional, que continúa exactamente con la misma política y precisó que pagaremos la deuda externa en tanto y cuanto las condiciones del país lo permita, pero si hay una crisis, nuestra variable de ajuste será la deuda.
Calificó de posiciones insensatas las presiones de grupos, principalmente de izquierda que piden el no pago de la deuda externa, sin ninguna clase de filtros y discriminación, eso es un salto al vacío.
No descartó dejar de pagar ciertos tramos de deuda externa, cuyos detalles aún no se conocen, a los que Ecuador considera ilegítimos, pero aclaró que estan en contacto con abogados internacionales para analizar el tema y buscar la forma de defender esa posición.
Añadió que cuando tengan los argumentos suficientes y las herramientas jurídicas para pelear a nivel internacional por la ilegitimidad de ciertos tramos de deuda, dejarán de pagar esas deudas.
Ecuador tiene una deuda externa pública de alrededor de 10.000 millones de dólares.