El gobierno de Evo Morales afirmó ayer que el presidente de EE.UU., George W. Bush, “debe rectificar su injusta decisión” de iniciar un proceso para cancelar los beneficios arancelarios que recibe Bolivia del programa Atpdea (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas).
El Ministerio de Exteriores expresó ayer esa posición, un día después de que el presidente Evo Morales asegurara, no obstante, que Bolivia está preparada para afrontar esa decisión y buscar mercados en Irán, India y China.
“Jamás nos vamos a arrodillar. No tenemos ningún miedo”, había exclamado Morales el sábado en un discurso ante sindicatos.
Al anunciar el inicio del proceso de suspensión de los beneficios aduaneros, el gobierno de Bush argumentó una falta de ayuda de Bolivia en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, la Cancillería señala que entre el 2006 y 2007, Bolivia registró un menor crecimiento de áreas cultivadas de coca que Perú y Colombia.
La decisión de Washington pone en peligro en Bolivia al menos 50.000 empleos de factorías y las exportaciones por un valor anual de 380 millones de dólares. Asimismo, agrava más las relaciones entre ambos países, que este mes han expulsado a sus embajadores acreditados tanto en La Paz como en Washington.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, lamentó que el presidente George W. Bush propusiera suspender las preferencias arancelarias para Bolivia.
El Atpda beneficia a los países andinos desde 1991.
Gobierno y oposición
El presidente Evo Morales y los prefectos autonomistas de Bolivia decidieron aplazar hasta el próximo domingo el encuentro que debían celebrar hoy para continuar con la búsqueda de una salida a la crisis política por el proyecto de Constitución.