El presidente George W. Bush urgió este lunes al Congreso que apruebe el plan de rescate financiero que impedirá que la crisis se extienda a toda la economía de Estados Unidos.
"El Congreso debe enviar una señal firme a los mercados" aprobando el proyecto cuyo costo se calcula en unos 700.000 millones de dólares, dijo el presidente en una declaración desde la Casa Blanca.