Sin embargo, Martha Andrade Rossignoli de Armijos, ejecutiva del Grupo Empresarial Amazonas, escogió recorrer ese punto de la región de Liguria, el cual es uno de los cinco pueblitos que conforman las llamadas Cinco Tierras (Cinque Terre, junto con Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore), territorio reconocido como Patrimonio Cultural de la Unesco.
¿La razón? “Quise conocer el pueblo donde nació y se crió mi abuelo materno hasta que junto con sus padres viajó al Ecuador para establecerse definitivamente”, expresa esta guayaquileña que en septiembre del 2007 recorrió esas cinco poblaciones encerradas entre dos ensenadas y sembradas de casas, olivos, limoneros y viñas.
Lógicamente, el pueblo que más la impactó emocionalmente fue Monterosso Al Mare, el cual también es el más soleado, fresco y mejor equipado turísticamente.
Situado en el centro de un pequeño golfo natural, el pueblo de su abuelo se presentó ante Martha dividido en un sector antiguo, donde hay viviendas de estilo tradicional, y otro moderno y residencial que se extiende frente a la bahía de Fegina. “A través de un pequeño túnel que se recorre a pie se accede desde el malecón de la parte nueva al sector antiguo, donde encontramos la iglesia de San Juan Bautista, el Municipio local y tiendas. Una vía peatonal que termina en un cerro lleva a un convento de monjes capuchinos, donde se obtiene una vista maravillosa de la ciudad y el mar Mediterráneo”.
Esa zona es muy visitada en esta época del año por turistas que buscan “un paraíso en medio de las montañas con un mar tranquilo, mientras que en la playa hay hoteles y restaurantes que brindan exquisitos platos mediterráneos”.
El sosiego es parte de esta zona ideal para conocer a pie. Martha recomienda caminar los senderos que conectan los cinco pueblos, aunque también es posible visitarlos en bicicleta, tren, bus o barcos que recorren el apacible golfo.