Domingo 28 de septiembre del 2008 Política

‘Demanda es un precedente’

POR EUFEMIA SALAZAR

Guadalupe Llori, ex prefecta de Orellana

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Guadalupe Llori habla frente a sus seguidores después de casi diez meses de estar en prisión. El miércoles recuperó la libertad y regresó a su natal Orellana.

La ex prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, analiza dos acciones luego de su liberación el martes pasado: buscar una sanción para el Estado por su detención de casi diez meses y retomar su actividad política con el movimiento Pachakutik.

“El Estado deberá responder de alguna manera porque a mí me montaron un plan macabro liderado por el subsecretario de Gobierno, Eduardo Paredes”, menciona Llori, quien fue detenida el 7 de diciembre del 2007, acusada de sabotaje y terrorismo por la paralización  de Dayuma, que afectó  la producción petrolera.

Presentó una demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para “crear un precedente” y sancionar lo que califica como una “violación de los derechos humanos”.

Pachakutik la ayudó con el abogado  y aclara que el movimiento respalda  el proyecto de Constitución,  no al presidente Rafael Correa.

La ex prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, recuperó su libertad esta semana. Ahora habla de lo que sufrió en prisión y de sus planes de demandar al Estado y de su carrera política.

Tras  haber recuperado su libertad el martes pasado, la ex prefecta de la provincia de Orellana, Guadalupe Llori, tiene dos acciones inmediatas en su mente: lograr una sanción para el Estado por el cautiverio de casi diez meses que sufrió y retomar su vida política con el movimiento Pachakutik. En su regreso de Quito a Orellana, Llori no dejó de llorar frente a sus seguidores, quienes la esperaron en tarimas el miércoles pasado.

Usted perdió su cargo, contrató abogados para defenderse y soportó daños en su casa. ¿Qué hará para recuperar los gastos? ¿Iniciará acciones legales? ¿Contra quién?
El Estado deberá responder de alguna manera, porque a mí me montaron un plan macabro liderado por el subsecretario de Gobierno, Eduardo Paredes, quien cumplía los caprichos de la gobernadora de Orellana, Eliza Monar.

Según su abogado, los daños sufridos por usted y su familia sobrepasan los 10 millones de dólares. ¿Ese será el monto que exigirá como indemnización?
La demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos se presentó con mi autorización, al igual que otros casos, pero aún no converso con mi abogado. Lo importante es crear un precedente y sancionar esta violación de los derechos humanos.

La acusan de aprovechar la situación para chantajear a las petroleras y conseguir recursos con fines políticos.
Me gustaría saber el nombre de la petrolera que me acusa de ello. Yo pensé, porque me dijo Rafael Correa, que el Gobierno no tenía recursos y que quienes  saqueaban los recursos eran las transnacionales, por eso exigía que no solo saquen el petróleo sino que compensen a sus habitantes. Orellana merece mejores vías.

Ciudadanos de Orellana aseguran que usted fue autoritaria cuando se desempeñó en la Alcaldía y la Prefectura.
Nunca fui dictadora, pero si manejas un proceso hay que hacerlo respetar. No acostumbro a maltratar a la gente, ni a descalificar a las personas como lo hace  Rafael Correa.

Usted tenía mucha fuerza en la región, incluso lideró el paro biprovincial (Orellana y Sucumbíos) en el gobierno de Lucio Gutiérrez, pero cuando estuvo presa no tuvo respaldo.
Por el canibalismo político que existe en la región y en el país no tuve la solidaridad del Consorcio de Consejos Provinciales del Ecuador (Concope) y de la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME), pese a que fui alcaldesa y luego prefecta. Sí tuve apoyo de mi pueblo, de mi familia y de la alcaldesa del Coca, Anita Rivas. Al resto no le guardo resentimiento porque era mi lucha.

¿Se siente una perseguida política de este Gobierno?
Siempre me sentí así desde que ingresé a la política, porque estuve fuera del sistema combatiendo la injusticia. Por eso la Contraloría, la Procuraduría y las Fuerzas Armadas me persiguieron.

La Amazonía tuvo importantes ingresos de leyes especiales para obras, pero la mala administración y la supuesta corrupción provocaron la dilapidación de esos fondos. A esto se atribuyeron pérdidas en  el Coca, donde se construyó y reconstruyó.
Eso sucedió antes de mi periodo, porque no había visión a futuro y los alcaldes construyeron el alcantarillado sin pensar en el crecimiento poblacional. Tocó cambiar la tubería. Ahora, el 60% de la ciudad tiene ese servicio. Además, los ingresos se repartían para 5 provincias y 40 municipios. Las rentas llegaban a cuentagotas.

¿No es una incongruencia que el Gobierno que usted dice que la persigue le concediera amnistía a través de la Asamblea?
No le quedaba más, mi caso se convirtió en un escándalo nacional e internacional por la represión y el estado de emergencia que se ordenó para Dayuma. Por eso indultó a los implicados, incluida yo, aunque a mí me volvieron a tomar prisionera. Yo no participé en esa medida, pero apoyé las reivindicaciones de sus habitantes.

Dotar de servicios a la población es obligación de los gobiernos seccionales, no del central.
No solo de ellos. Dayuma es un pueblo impactado por más de 20 y 30 años de explotación petrolera donde aún se alumbran con mecheros, sus caminos tienen baches y no han recibido compensación alguna.

¿Por qué usted y el resto de implicados en el caso Dayuma no testificaron ante la Comisión de la Verdad en este caso?
Estuve detenida, pero si fuera necesario lo haría, el problema es que no participé en los movimientos, solo fui un chivo expiatorio.

Usted dice ser de tendencia de izquierda, pero acudió a la Human Rights, una fundación de derecha para su defensa.
El contacto lo hizo mi hermana, Mónica Llori, quien vive en Londres. Una vez aceptado el caso me hicieron una visita en Ecuador a inicios de este año. No conozco si la fundación sea o no de derecha.

¿Cuál será el espacio político desde el que responderá al gobierno de Correa?
Yo soy de Pachakutik, no soy de la Revolución Ciudadana. Además, Pachakutik me ayudó con el abogado que me defiende.

Pero ese movimiento votará por ratificar el texto de la Constitución y usted está por el No.
Apoyan el proyecto de Constitución, pero no a Correa.

¿Cree que se equivocó en dar apoyo a Correa?
Viví la prisión y esta provino de este régimen. Siempre critiqué a la derecha porque soy revolucionaria. Ahora me siento defraudada y no por eso digo que el proyecto político de Correa sea bueno o malo, aunque pienso que no son convenientes el sometimiento y la centralización de poderes. Creía que con Correa no ocurriría esto, pero ocurrió y conmigo.

¿Estar detenida en Quito le restó fuerza en su provincia? ¿Cómo recuperará el espacio perdido en diez meses de prisión?
Llegar a ser autoridad nuevamente dependerá de Dios y del pueblo. Si ellos me dicen ‘señora, usted ya no va más’, me iré a mi casa. Yo traté de servir.

¿Cree que tendrá respaldo?
No sé si la solidaridad que me dieron en el tiempo que estuve detenida se reflejará en las urnas, porque una cosa es la solidaridad, otra es la confianza y el voto para asumir una representación popular.

¿Incursionará en política?
Por quince días me olvidaré del mundo ya me dedicaré a poner la casa en orden, y que nadie le dio mantenimiento. Ahora todo se deterioró. Vivo en la casa de mi padre (en el Coca), porque la mía (que está aledaña a la de él) aún no la termino de construir y no tengo recursos para defenderme.

Ya en casa, ¿como se siente?
Me siento feliz, contenta. Creo que recuperar mi libertad fue un milagro de Dios por el que hay que dar testimonio.

¿Cómo lo hará?
Contando mi historia. Antes de recuperar mi libertad me quitaron el celular y me impusieron el castigo de lavar ollas, pelar papas y limpiar los chicles del suelo, pero me negué a cumplirlos. Ingresé a la cárcel como prefecta  y cumplir esos castigos humillantes dañaban mi dignidad y la de mi provincia. Lloré mucho tiempo, luego el castigo general fue quince días sin visitas.

Pero usted infringía el reglamento al manejar un celular.
Sí. Pero a más del parte que emiten por esto no hacen falta más castigos. El celular me permitía comunicarme con mi familia y con mi médico, porque sufro de hipertensión. Hubo persecución hacia mí y esta pudo provenir del director de la cárcel, del Ministerio de Justicia o de otro lado.

Perfil

EDAD
Nació hace 43 años en Pastaza. Creció en Orellana.
Familia
Casada y tiene dos hijos.
Estudios
Bachiller en Comercio y Administración.
EMPLEOS
Fue alcaldesa del cantón Coca en el periodo 2000-2004. Antes de su destitución fue prefecta de la provincia de Orellana por el periodo 2005-2007.

 

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