domingo 28 de septiembre del 2008 Columnistas

¿Qué es la alegría?

Desde el año 2006 no imprimo los e-mails recibidos. Ya no está quien me impulsaba, armando carpetas enormes para cada año; luego llegan los mensajes en manadas: confidencias, problemas que casi nunca logro resolver, cuentan vidas, dramas, lloran, se desesperan. Hay de todo, con o sin fallas ortográficas, es lo que menos importa, pues el dolor prescinde de la gramática. Hay adictos al suicidio, a la muerte, a la desolación, esposas traicionadas, lesbianas que sufren por un amor imposible.

Hay también cascabeles, se cuelan como estrellas, dan ganas de vivir en voz alta. Aprendo tantas lecciones. Me enseñan que la alegría es cuando saludas a quienes nadie presta atención: recolectores de basura, gente de los semáforos. Llega un momento en que los conoces a todos, estableces contactos  en vez de darles la venial moneda. Sé ya dónde viven unos cuantos. La alegría es cuando tienes la impresión de compartir cualquier cosa, cuando alguien llora en tu hombro, te deja la camisa regada con lágrimas, maquillaje y logras devolver sonrisas, recargar un alma descompuesta. La alegría es cuando te enteras de que un hermano llamado Roberto logra que miles y miles de pobres tengan techo, dignidad, que existió un Pepe Gómez Izquierdo. Es cuando logras vencer tus propias tragedias para rescatar a los que no tienen con quien hablar.

La gente busca a quien la escuche, aun si no resuelves sus rompecabezas. La alegría es cuando cumples con tu trabajo: hacer pan, limpiar  enfermos, contar billetes, sonar mocos, cocinar, ayudar a dar a luz, sepultar a los muertos, es cuando tienes la suerte de ser importante para alguien, amando hasta tumbar  prejuicios.

La alegría es cuando conoces tus basuras, las vas barriendo, pides perdón sin humillarte, te alejas antes de lastimar; es cuando entiendes que la mujer es complemento con iguales privilegios, descubres que el amor es también provocar orgasmos en el alma, clímax en el corazón, cuando la piel es envoltura del ser con sutiles conexiones que llegan a la conciencia, con  placer,  dolor, cicatrices, cuando tus cinco sentidos son amigos, sueñas con orgías de pureza. La alegría es cuando ingresas al alma de quienes te rodean sin que importe que sean monjas, prostitutas, culpables, inocentes, santos o pecadores, cuando logras cada día hacer feliz a alguien, cuando sabes que tu vida es breve, jamás pequeña, que puedes ser rico sin poseer nada, pobre teniendo de todo, cuando tu apellido es solo casualidad como el color de tu piel, cuando sabes dónde vive aquella mujer a la que llamas tu empleada doméstica, sabes lo que necesita de ti, cuando no juzgas a nadie. Yo recién empiezo, poco tiempo me queda. Soy aprendiz. Regalo sonrisas a todo el mundo aunque llore por dentro. Supero mis depresiones intentando sanar las de los demás. Vivo en montañas rusas. La alegría es cuando llegas a ser tú mismo sin avergonzarte. Todos tenemos caídas, deseos de morir, de vivir intensamente hasta quemarnos en la hoguera. Y nos levantamos, seguimos avanzando, sabiendo que la vida es breve, el sueño infinito. Querer alcanzar lo absoluto es pelea absurda pero maravillosa para las almas exigentes.
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