Los docentes aprendieron cómo manejar la situación social y cultural de sus estudiantes.
¿Cómo lograr una mayor participación de los alumnos en clase?, ¿cómo identificar problemas que inciden en las calificaciones o personalidad de los estudiantes? e incorporar la formación ciudadana al proceso educativo fueron parte de las herramientas que 741 maestros recibieron en seis meses en la Fundación EL UNIVERSO.
“Tenía una niña que no hablaba, no participaba en clase y su rendimiento cada vez era más bajo”, recuerda Ana Toral Mena, maestra de 53 años que hace 34 trabaja como docente en la escuela fiscal Presidente Velasco Ibarra, de La Atarazana.
Después de realizar un ejercicio en el que les pidió a sus alumnos que escribieran qué era lo que más les gustaba o disgustaba de sus padres, descubrió que la niña vive con su abuelita, mientras su padre trabaja en Estados Unidos y este no le deja ver a su madre que reside en Machala.
A raíz de eso, Toral encontró la forma de mejorar la participación de ella en clase.
Para esto usó las herramientas que aprendió en el módulo tres del Programa para capacitación de docentes sobre Gestión educativa de la diversidad humana, dentro y fuera del aula, que se refiere a la migración.
El curso se realizó en dos etapas, los días sábados durante agosto del 2006 y agosto del 2008. Inicialmente, el taller era solo para Guayaquil y su zona de influencia (rural). “Pero por la demanda de personas de otras ciudades se decidió que nuestros maestros fueran a Santa Elena, Machala y Babahoyo”, explica Nila Velázquez, directora de la Fundación.
En total fueron seis módulos (en cada etapa), de un mes cada uno, que abarcaron temas como la interacción pedagógica dentro del aula; la paridad de género, multi e interculturalidad; personas con capacidades diferentes y ciudadanía. A esta capacitación asistieron maestros de establecimientos particulares y fiscales.
Para Norma Véliz, coordinadora de Desarrollo de Pensamiento en el colegio Matilde Amador Santistevan y docente del Liceo Los Andes, el módulo de la migración ayudó a algunos maestros a descubrir que había más casos de hijos de padres en el exterior de los que conocían. “Algunos viven con sus tías, abuelas e incluso hasta con la vecina”, relata.
Pero el tema que más debate causó no solo entre docentes sino entre los estudiantes, según Olga Aguilar, directora del proyecto, fue el de ciudadanía. “Algunos por primera vez descubrían que tenían sus propios derechos”, recuerda Aguilar.
Al aplicar ese tema en la Velasco Ibarra, Toral descubrió que varios de sus niños querían ser presidentes de la República y que una de sus mayores promesas era no mentir; otros habían consultado la Constitución para explicar sus derechos.
“A veces subestimamos a los estudiantes”, refiere Bolívar Castillo, maestro de la escuela Capitán César Edmundo Chiriboga, de Huaquillas. Castillo da un ejemplo de cómo le sirvió el tema sobre interacciones pedagógicas. Él aplicó el sistema de seguimiento que los 40 facilitadores que capacitaron a los docentes hicieron a los proyectos que estos debían exponer para aprobar cada módulo.
“Teníamos exámenes de grado y los chicos debían preparar un cuestionario para rendirlos. Elegí a los estudiantes más aplicados, cinco o seis, los dividí en grupos y cada uno supervisó que su grupo resolviera bien las preguntas. Al final todos sacaron buenas notas”, señala.
Al inicio del programa se registraron 986 maestros, algunos motivados porque debido a un convenio con el Ministerio de Educación este curso les permite ascender en el escalafón del magisterio.
Al final, añade Velázquez, aprobaron los que perseveraron: 567 el programa completo y 174 algunos módulos.
“Entre nuestros estatutos está la capacitación permanente de periodistas y maestros. Este fue nuestro primer ensayo de hacer una capacitación sostenida y exigente. 200 horas son 200 horas y debo reconocer que los maestros trabajaron con entusiasmo y verdadero deseo de capacitarse”, señala.
Financiamiento
Fundación EL UNIVERSO presentó este proyecto al Comité Binacional Programa de Canje de Deuda Ecuador-España, que elige planes educativos para ayudar a financiarlos. Esa entidad dio $ 367.750 para su ejecución con una contraparte de la Fundación de $ 207.824. En los últimos diez años la Fundación ha capacitado a 15.420 maestros.