Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Francia estaban en contacto este fin de semana con el Banco Central Europeo (BCE) debido a la crisis financiera y en particular el caso del banco y aseguradora belga-holandés Fortis, indicó este domingo el ministro belga de Finanzas.
"Estamos en contacto permanente con las autoridades de vigilancia (...) incluido el Banco Central Europeo y nuestros colegas luxemburgueses, holandeses y franceses, para ver cuál es la situación exacta aquí y en los países vecinos y cuáles son las soluciones posibles", indicó Didier Reynders a la televisión pública belga RTBF.
"Solamente intentamos estar en la misma frecuencia y tener la misma información: saber cuáles son las instituciones en dificultades no sólo en Bélgica, sino en Europa, provenientes de la crisis estadounidense", precisó luego el ministro belga al canal privado RTL-TVI.
"Espero que las noticias estadounidenses ayuden a encontrar soluciones, si efectivamente se pone en marcha una intervención. Aunque hoy en día todo está abierto en la búsqueda de apoyo para el sector" financiero, añadió Reynders.
Interrogado sobre las soluciones que se estudian para salvar a Fortis, Reynders reiteró que "todas las pistas están sobre la mesa" y se negó a brindar precisiones.