Domingo 28 de septiembre del 2008 Judicial

La salud agradece trabajar de pie

Nueva York

La última vez que estuve en Suecia me sorprendió ver al ministro de Economía con su pelo largo recogido en una cola, con un aro dorado en la oreja izquierda y una opinión muy escéptica respecto a la asistencia social. Pero eso no fue nada en comparación con la estupefacción que sentí ante lo que me encontré fuera del despacho de Anders Borg.

Ninguno de los funcionarios estaban sentados delante de sus mesas, sino que estaban de pie frente a mesas que habían hecho subir pulsando un botón. Cuando les pregunté el porqué de estar de pie delante de las mesas, la respuesta que me dieron fue de una franqueza escandinava que desarmaba: es más sano.

La historia humana se suele representar como una sucesión de seres parecidos a los simios que progresan de izquierda a derecha, cada hombre-simio mostrando rasgos cada vez más humanos, y el cambio más decisivo —al menos, visualmente—,lo constituye la llegada del homo erectus que camina sobre dos piernas. Pero se omite un detalle contemporáneo: posteriormente, la humanidad se sentó.

Al menos, eso es lo que pasó en gran parte del mundo desarrollado. Las consecuencias se están analizando todavía, pero yo diría que entre ellas se encuentra la propagación de la depresión, los dolores de espalda, la obesidad, los enfados y el psicoanálisis.

El cuerpo humano se concibió para muchos usos relacionados con la supervivencia de la especie, pero no para la depresión sedentaria de la oficina.

No estoy seguro de por qué los escandinavos lo han entendido antes que otras personas, aunque sí es verdad que tienen un don para simplificar las cosas (muebles, moda...).

Peter Hagglund, que trabaja en Estocolmo para Telenor, la empresa noruega de telecomunicaciones, se describe a sí mismo como un vago que sólo está de pie cerca de una hora al día, pero al que le encanta la opción de la mesa ajustable.

“Siempre levanto la mesa cuando hablo por teléfono, porque hace que la voz suene mejor”, explica. “La filosofía básica es que, cuanto más en forma estés, más beneficio obtiene tu empresa. Por eso tenemos gimnasio gratis, un masaje gratis cada dos semanas y una mesa diseñada para la movilidad”.

Mi empresa hace lo del masaje gratis, pero no lo del gimnasio ni lo de la mesa. (Página 7.)

Aun así, está empezando a venderse una mesa que se eleva perfeccionada llamada Walkstation. Es una mesa elevada combinada con una rueda que te permite andar a la vez que trabajas.

Ahora mismo todo el mundo tiene un problema estadounidense favorito, pero el mío sería la ira. La ira se alimenta por muchas razones (la disminución de los ingresos, embargos, deudas, pensiones y seguros sanitarios que desaparecen). Pero estar sentado demasiado tiempo sería también un factor. La ira no contribuye a la política constructiva. ¡Que lleguen la mesa para estar de pie y el nuevo bipedalismo!

Rob Rehg, presidente de la oficina de Washington de la empresa Edelman de relaciones públicas, lleva cinco años con una mesa de este tipo; le ha curado su lumbago crónico.

“Hay un beneficio añadido”, señala. “Contribuye a que las reuniones sean mucho más breves”. Caso cerrado.

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