- SEP. 28, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Cerca de 25 tumbas del cementerio de la parroquia Turi fueron profanadas la noche del viernes pasado, ante la mirada incrédula de sus moradores, quienes piden mayor seguridad en el sector.
Los nichos, que hasta el jueves permanecieron sellados con cemento o con una lápida de metal, al parecer fueron violentados por tres jóvenes.
A un lado de los féretros allanados la Policía y curiosos encontraron restos humanos.
Según los habitantes de Turi, es la decimoquinta ocasión que se profanan tumbas en esta localidad.
Pero esta vez la Policía Nacional y los brigadistas aprehendieron a los tres sospechosos, quienes intentaron huir del cementerio parroquial cuya puerta permanece siempre abierta y sin seguridad.
Laura Pizarro, quien se dirigía a su domicilio, ubicado en el barrio La Unión, escuchó por el parlante de la iglesia el llamado de alerta sobre sospechosos que circulaban en un Chevrolet Corsa negro, placas IBV 728, que llegaron hasta el mirador de Turi y preguntaron sobre la ubicación del camposanto.
Los brigadistas comunitarios de Turi junto a delegados de la Policía Nacional detuvieron a los tres sospechosos y luego de una hora y ante la insistencia de los habitantes que aguardaban la presencia de un número mayor de testigos, fueron trasladados a órdenes de la Policía Judicial, al igual que las evidencias y el vehículo.
Pizarro, sin embargo rechazó la acción de la Policía, que impidió que una delegación comunitaria de Turi les acompañara con el fin de garantizar la detención de los sospechosos.
Además se lamentó de que no se le dio acceso a información sobre los detenidos, que al parecer eran jóvenes de 20 años.
No obstante, ellos fueron defendidos por una de las madres presentes en el cementerio, quien dijo “los estudiantes no tienen la culpa que los profesores los obliguen a hacer esto”.