El presidente Rafael Correa solicitó este sábado a una misión de la OEA que legitime su eventual triunfo en el referendo constitucional del domingo ante un "intento de desestabilización" de sus opositores, que han advertido sobre un posible fraude.
"Hay que estar con mucho cuidado con este argumento de siempre de los perdedores para deslegitimar la victoria, para seguir tratando de desestabilizar" a pretexto de "un fraude", dijo Correa a los observadores durante una reunión en palacio.
En ese sentido, les hizo un expreso pedido para que garanticen la transparencia del proceso.
"Les ruego estar atentos para que ningún perdedor, sea del Sí o del No, intente manchar la legitimidad de los resultados", reiteró el mandatario.
"Ustedes seguramente tienen encuestas, saben los resultados que se van a dar mañana (...) Saben por dónde van las cosas, incluso en Guayaquil", bastión opositor, afirmó el jefe de Estado.
Correa teme que un resultado adverso convierta a esa urbe en un "foco rebelde y separatista" como el que desafía a su aliado boliviano, Evo Morales, en Santa Cruz.
El alcalde de Jaime Nebot advierte con profundizar la autonomía en caso de que la Constitución sea rechazada por los guayaquileños.
"Verán que cuando se den los resultados van a sacar el argumento de fraude", enfatizó el jefe de Estado, quien sostuvo que "esta es la mejor prueba de la democracia que se vive en Ecuador" al someter a referendo el proyecto oficial de Constitución.
Según encuestas, el texto constitucional sería aprobado con un promedio de 57% de los votos. El documento habilitaría la reelección de Correa, quien podría mantenerse en el cargo hasta el 2017.