La pesca en cautiverio es una salida a la probable disminución del recurso por el clima.
El reporte semanal del Centro Nacional de Acuacultura e Investigación Marina (Cenaim) indica que a partir de mayo las condiciones oceanográficas ecuatorianas se han alterado por la presencia de perturbaciones procedentes del otro extremo del océano Pacífico, las cuales han producido un calentamiento del agua superficial aledaña a nuestras costas y norte del Perú.
Las condiciones anómalas descritas, que activaron el alerta roja de Acuiclima desde hace varios meses, producen distintos efectos en la producción acuícola y pesquera, de modo que una temperatura cálida favorece la acuicultura del camarón, pero desfavorece la presencia de los pelágicos procedentes del Sur y que son propios de la época fría.
Ante una pesca cada día más insegura, desde julio del 2007, la firma Ocean Farma replica comercialmente en el país las exitosas experiencias de Chile, Noruega, Grecia, Turquía y Taiwán con la producción masiva de peces en jaulas. Cerca de $ 200 mil ha invertido en la reconstrucción y adecuación de un laboratorio para la obtención constante de alevines de cobia (importados), huayaipe y pargo lunarejo.
El propósito, dice Samir Kuri, jefe del proyecto, es contar con alevines para sembrarlos en las jaulas, las cuales se instalarán en sitios específicos del océano apenas Ocean Farm obtenga la concesión de los ministerios de Defensa y Medio Ambiente, y de la Subsecretaría de Acuacultura. Además contarán con capacidad para vender alevines de las tres especies marinas anotadas.
“De otorgarse la concesión en noviembre próximo, a fines del 2009 comenzaríamos a pescar en las jaulas flotantes, porque hay todo el aval técnico y económico”, aseguró el experto.