Paul McCartney dio un concierto en Israel, después de 43 años de que se les prohibió a The Beatles ir a ese país a cantar “porque podían corromper a los jóvenes”.
Paul McCartney ofreció el jueves pasado su primer concierto en Israel, ante miles de fanáticos, 43 años después de que a The Beatles se les prohibió presentarse en el país porque podían corromper a la juventud.
La seguridad fue estricta en el parque Yarkon en Tel Aviv. Medios en Gran Bretaña informaron que un miliciano islámico había amenazado al músico, mientras que algunos palestinos lo instaron a cancelar su viaje por la ocupación israelí de Cisjordania desde 1967.
El artista, de 66 años, ignoró las demandas, pero complació a sus seguidores palestinos cuando se dirigió a cisjordana de Belén, encendió velas en la iglesia de la Natividad y extendió su deseo de paz a los palestinos. McCartney inició el concierto en Tel Aviv con el tema de The Beatles Hello Goodbye y se dirigió a los 40.000 asistentes en hebreo, árabe e inglés.
“Shalom (Paz), Tel Aviv!”, saludó el cantante usando la palabra. También deseó a la multitud un feliz año nuevo en hebreo, de cara a esta celebración judía.