- SEP. 27, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
A seis meses de su muerte por un infarto, la sombra del jefe guerrillero Manuel Marulanda, alias Tirofijo amenaza con crear una nueva turbulencia entre Venezuela y Colombia, después que Bogotá expresó su malestar por un homenaje en Caracas al fundador de las FARC.
Una organización llamada Coordinadora Continental Bolivariana, que reúne a movimientos de izquierda de diferentes países, informó sobre el tributo que incluyó la presentación de un libro biográfico –el jueves pasado– y la colocación –ayer– de un busto de Marulanda en una plaza de Caracas.
La cancillería colombiana transmitió su malestar y pidió al gobierno del presidente Hugo Chávez que fije una posición pública sobre ese anuncio.
Desde la clandestinidad, Alfonso Cano, quien sucedió a Marulanda al frente de la principal guerrilla colombiana, agradeció el homenaje y dijo que este es más significativo porque se hace en “la cuna del Libertador Simón Bolívar”.
Marulanda falleció de un infarto el 26 de marzo pasado.