Sábado 27 de septiembre del 2008 Religiosa y Obituarios

Estreno por TV de Narcisa

http://src.eluniverso.com/2008/09/27/0001/1199/files/narcisa127-09-082500.jpg

La escena de la muerte de Narcisa de Jesús se filmó en el convento Santa Catalina. Dos médicos examinan el cuerpo.

En la película actúan religiosos y moradores de Nobol que además sirivieron de extras.

La falta de actores obligó a la improvisación y a buscar recursos como la colaboración de sacerdotes y monjas, quienes prácticamente se convirtieron en “estrellas de cine”.

Los realizadores de la película  Niña Narcisa, que se transmite hoy por  Teleamazonas, a las 19:30, vivieron anécdotas que no se ven en la pantalla, pero que debieron sortear para culminar la producción en un  récord de 25 días.

Para su director,  César Carmigniani, con 38 años en la industria del cine, encontrar los escenarios fue una de las tareas más difíciles.
“Recorrimos todo el país en tres meses hasta dar con La Garza Roja, el Parque Histórico, el propio Nobol, algunas iglesias de Quito y sitios de Lima”, dice Carmigniani.

‘Permiso padrecito’
Para crear realismo también filmaron en el mismo Santuario de Nobol, aunque hacerlo no fue tan sencillo por el celo que guarda su rector,  padre Stanley Henríquez, con las reliquias que pertenecieron a Narcisa y en general con los objetos religiosos.

Un logro para los realizadores fue filmar en este sitio mientras el padre Henríquez celebraba la misa un sábado al mediodía. Según Velasteguí, nadie se dio cuenta de que estaban grabando, hasta que el sacerdote, al finalizarla, les pidió de favor a los feligreses que dejaran libre las cinco primeras filas para ‘ayudar a los señores de  Niña Narcisa” , refiere Carmigniani.

En esta escena interviene el rector del santuario para darle ánimo a una señora que buscaba un milagro para su pequeña hija que había nacido sin órganos sexuales.

Sor Alegría Quintana, del convento Santa Catalina en Quito, también sirvió como  asistente de producción, cuenta Velasteguí, pues  no solo aparece  cuando da la noticia del fallecimiento de Narcisa, sino que se encargó de hacer los látigos con los que esta se flagela.

No faltó la improvisación ante la ausencia de actores a última hora. Fue lo que ocurrió con la maquilladora del filme, Lorena Gilbert, quien se encargó de simular las cicatrices en la piel de Sofía Behr para las escenas de las flagelaciones.

Ante la ausencia de una actriz, Gilbert escenificó a doña Clara, que en la producción busca desesperadamente la atención del  padre Milán, director espiritual de Narcisa en Guayaquil. Esta escena se filmó en la iglesia de Colonche, en Santa Elena. “Ella es muy alegre y espontánea, así que creímos que podía funcionar. Y resultó”, dice Velasteguí.

La filmación comenzaba a las 07:00 y culminaba pasadas las 19:00.
Durante ese tiempo el alcalde de Nobol, José Villamar, se encargó de llevarles diariamente maduro con queso, humitas, empanadas y otros piqueos en las dos semanas que permaneció el equipo.

Para el actor Bernardo Menéndez, quien interpreta al papá de Narcisa, Pedro Martillo, la escena más difícil fue montar a caballo, algo que no había hecho desde hace doce años.

Algo similar ocurrió con José Sánchez, quien interpreta al padre Milán, director espiritual de Narcisa. “Lo peor es que los demás actores creían que para mí montar a caballo era un pasatiempo, porque siempre que nos daban un tiempo libre me montaba en uno, pero era para aprender a domarlo”, indica  sonriente.

Actores y realizadores coinciden en que gracias a este filme frencuentaron más la Iglesia. El objetivo: acercarse lo más posible a la vida de Narcisa. “Creemos haberlo hecho”, asegura Carmigniani.

IMPRESIONES

César Carmigniani
Director

“En algún momento hasta me caí al río Daule. Nos tomó solo 25 días grabar todo, lo cual es un tiempo récord”.

Religiosa y Obituarios

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.