El gozo del Señor es mi fortaleza.
Gozo
Aunque algo pueda ser un reto para mí, siento el gozo de saber que el Señor es mi fortaleza. El gozo proviene de lo profundo de mi ser. No depende de circunstancias externas.
El gozo del Espíritu es mi fundamento, así que aun en medio de las dificultades, no puedo ser perturbado. En esta conciencia, un sentimiento de aprecio, posibilidades y gozo me envuelve. Veo que las circunstancias de la vida toman un significado nuevo. Lo que puede haber parecido abrumador no tiene poder para perturbarme. Los problemas de la vida, grandes y pequeños, son solo pasajeros, pero el gozo de mi alma es eterno.
El gozo del Señor es mi fortaleza. Celebro con alegría que este me sostiene en la experiencia presente y me lleva hacia adelante. El gozo es mi apoyo eterno e inmutable.
–Nehemías 8:10
“No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza”.