Campaña itinerante del Mandatario se nota en Carondelet. Grupos han sido atendidos por Patiño.
Desde el 13 de agosto, fecha en el que inició la campaña oficial por el Sí en el referéndum del próximo domingo, los días en el Palacio de Carondelet parecen más fríos y grises que de costumbre, el movimiento político prácticamente es nulo y el hermetismo en las actividades previstas del Primer Mandatario se acentúa cada vez más.
Durante los 45 días de campaña, el Primer Mandatario ha regresado o se ha trasladado a Quito para cuestiones muy puntuales aproximadamente nueve veces, la mayoría de dichas actividades las ha realizado fuera de Carondelet.
De cuatro viajes internacionales que ha tenido apenas dos han durado más de un día. Varias son las ocasiones en la que las personas que visitan la Presidencia preguntan: “¿Qué ha pasado?”... y la respuesta siempre es un rotundo “Nada”.
El interés del Gobierno en ganar el referéndum ha hecho que el grueso de la actividad presidencial se centre en la inauguración de obras, la promoción del proyecto constitucional y el ataque a sus opositores en los cantones más recónditos del país.
Mientras que en Palacio no pasa “nada”. Una muestra de ello es que los vehículos oficiales ya no rondan Carondelet con la frecuencia que lo hacen cuando Correa está allí.
A quienes más ha impactado el giro proselitista del régimen es a los asesores más cercanos del Presidente, su equipo de seguridad y de comunicación. Su vida no ha sido la misma desde hace más de un mes.
Ya no saben lo que es estar en Quito con sus familias, la mayor parte de su tiempo se la pasan en vehículos o aviones junto al Jefe de Estado y cuando se quedan en el Palacio por lo general pasan agripados por los abruptos cambios de clima a los que se exponen.
Ricardo Patiño, ministro coordinador de la Política, se convirtió durante estos días en el principal referente del Poder Ejecutivo para movimientos y organizaciones que se han acercado a Carondelet para apoyar o reclamar al régimen.
Taxistas, dirigentes parroquiales, comerciantes minoristas, alcaldes, movimientos sociales e indígenas han tenido que conformarse en muchas ocasiones con las palabras y los ofrecimientos de Patiño a falta de la cabeza del Ejecutivo.
Un día, después de esperar más de dos horas, una delegación de las organizaciones afroecuatorianas que fue a expresar su apoyo al proyecto constitucional tuvo la suerte de ser recibida por el Mandatario, pese a que estaba fuera de su agenda, compartió las emociones de un partido de fútbol de la selección de Ecuador.
Otro grupo que corrió la misma suerte fue una delegación de otavaleños que con danzas invitaron a Correa a las Fiestas del Yamor en Otavalo. En esa ocasión, Correa hasta bailó en los pasillos del Palacio.
Patiño ha hecho las veces de Correa, tanto, que en una ocasión inclusive se paró en el balcón del Palacio y desde allí, con micrófono en mano, ante cientos de comerciantes informales que venden en los buses, anunció que suspendería una norma legal puesta en vigencia por la Constituyente.
Los lunes, el Presidente ya no ha asistido a los cambios de guardia que tanto le gustan; en su lugar, ahora se ven a personajes como Vinicio Alvarado, secretario de la Administración Pública. El desencanto para los colegiales (en ocasiones mujeres) que asisten al evento es evidente, todos esperan ver al Presidente sonriendo.
Como junto a Correa muchas veces se trasladan sus ministros dependiendo del propósito de sus visitas, lo último fue lo que ocurrió el martes pasado: el Ministerio de Gobierno celebraba sus 178 años de existencia, sin la presencia de su ministro Fernando Bustamante, quien cumplía actividades en Guayaquil.
Así transcurren los días en Carondelet, a veces el único ruido que se escucha es el de las campanas de las iglesias del Centro Histórico de Quito que anuncian las misas o, los lunes, el de las trompetas en el cambio de guardia presidencial.
ACTIVIDADES: Fuera de Presidencia
Despacho
En las últimas semanas los ministros de Estado y otros funcionarios, como el Comandante de la Policía, han despachado desde Guayaquil, que ha sido considerado el “bastión” del No.
Visitas
El presidente Rafael Correa ha visitado, en promedio, un cantón o parroquia del país en los 45 días de la campaña por el referéndum.