Ecuador está considerando si debe emprender una acción internacional en contra de la deuda extranjera "ilegítima", o préstamos que según el Gobierno estuvieron plagados de irregularidades, dijo este viernes el presidente de la República, Rafael Correa.
"Ya estamos contratando estudios para que analicen la posibilidad de acciones legales a nivel internacional", dijo Correa al referirse a la llamada deuda "ilegítima".
En anteriores comentarios el Presidente había reiterado que la deuda "ilegítima" no se pagaría.
En la entrevista con el noticiero de TV Telerama, Correa dijo que las demandas podrían conducir al eventual no pago de deudas "ilegítimas", pero no dio detalles sobre qué implicaría tal tipo de acción.
El jueves, un analista de Goldman Sachs, Alberto Ramos, dijo que tal camino legal podría considerarse "principalmente sin consecuencias", observando que las demandas de esta naturaleza relacionadas con el crédito podrían requerir años, si fueran aceptadas por los tribunales internacionales.
Crisis financiera
El presidente Correa consideró este viernes que los países que "le apostaron todo" a Estados Unidos se verán afectados por la crisis financiera por la que atraviesa actualmente ese país, mientras que en el resto, las consecuencias serán "contrapuestas".
"Los análisis estadísticos (...) demuestran que los efectos son ambiguos, que no necesariamente una crisis en Estados Unidos perjudica a América Latina, depende de cómo Estados Unidos enfrente esa crisis y de qué naturaleza es ésta", dijo Correa al noticiero televisivo.
Correa cree que a los que sí va a afectar la crisis es "a los países que le apostaron todo a Estados Unidos, los que firmaron un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, como México. Ese país sí va a ser tremendamente afectado", dijo.
"En los demás países, que guardamos cierta independencia, hay efectos contrapuestos", dijo al reconocer que si hay crisis en EE.UU. hay menos ingresos y menos compras desde ese país de productos ecuatorianos.
También, señaló, pueden darse "salida de capitales, búsqueda de otros mercados"
"Si se baja la tasa de interés para contrarrestar la crisis, (hay) alivio en nuestro servicio de la deuda externa", agregó.
El jefe de Estado calcula que el crecimiento económico de Ecuador este año llegará a alrededor del 4% "al menos", y señaló que no habrá decrecimiento en el sector petrolero, aunque no ofreció porcentajes.
Reconoció que Ecuador atraviesa por un período de inflación que atribuye no sólo a temas internos, como el reciente invierno que destruyó cientos de hectáreas de cultivo, sino a aspectos internacionales, como el precio del petróleo y la demanda mundial de alimentos.
Correa descartó que su Gobierno haya ahuyentado la inversión extranjera en el país y volvió a referirse a la inconveniencia de la llegada de "capitales golondrina".
El jefe de Estado expresó, además, su desconfianza con los informes de Transparencia Internacional, que ubican a Ecuador como uno de los tres países más corruptos de Latinoamérica, e indicó que critica "los métodos" de medición de esa organización.