- SEP. 26, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Los transgresores se mantienen allí haciendo uso de la violencia y de armas de fuego. La Intendenta de Policía ya ordenó que se los desalojara, pero la disposición no se cumple.
Uno de los argumentos del régimen para justificar algunos de sus atropellos es que la cuerda no debe romperse por el lado más débil. Pues bien, eso es lo que ocurre en estos precisos instantes, sin que ningún funcionario público haga nada por evitarlo. Esa indolencia de la autoridad es tan dañina como el crimen de no respetar los derechos y la propiedad de los voceadores.