El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, aseguró este miércoles desde Nueva York que confía en que se podrá encontrar un acuerdo para resolver el conflicto de la constructora local Odebrecht en Ecuador, donde el gobierno decretó el embargo de sus bienes.
"Si existe un problema entre una empresa brasileña y un país vecino, vamos a encontrar una solución", señaló Lula en contacto con periodistas brasileños en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, en donde participó el martes de la Asamblea General de la ONU.
"Ahora vamos a esperar que Itamaraty (la Cancillería de Brasil) cumpla todas las cosas que tiene que hacer. En el momento en que llegue la necesidad de que tenga que hablar con (el presidente ecuatoriano Rafael) Correa, entonces hablaré. No tengo dudas de que vamos a encontrar un acuerdo", agregó.
Las palabras de Lula tienen lugar en momentos en que Ecuador endureció las sanciones contra la constructora Odebrecht, anunciando que no pagará un crédito por 200 millones de dólares a Brasil, que ofreció protección en Quito a dos empleados de esa constructora cuyos bienes fueron embargados por disputa legal.
Correa decretó el embargo de los bienes de Odebrecht, militarización de sus instalaciones y prohibió la salida de representantes de la empresa. Además, anunció que expulsará a la empresa si no se resuelve el diferendo causado por daños producidos en la hidroeléctrica San Francisco, la segunda del país con capacidad de 350 megavatios.
El gobierno ecuatoriano justificó sus medidas por considerar que Odebrecht se rehusa a reconocer una millonaria indemnización por los daños en la central que construyó. La central dejó de operar hace dos meses por daños en las turbinas que se presentaron un año después de ser entregada por un consorcio comandado por la brasileña.
Lula ha destacado que la Odebrecht es una compañía "respetada en Brasil, y Ecuador es un país que mantiene relaciones extraordinarias con Brasil y también una relación histórica."