El Banco Central Europeo (BCE) inyectó este miércoles 40.000 millones de euros de liquidez adicional en el circuito bancario para aplacar las tensiones en el mercado monetario de la Eurozona.
Esta nueva bocanada de oxígeno busca prevenir una escasez del crédito en el circuito monetario, donde los bancos, más desconfiados que nunca tras el derrumbe del sector financiero estadounidense, casi ya no se prestan dinero entre ellos.
Según el BCE, 36 bancos pidieron liquidez a un día por un total de más de 50.000 millones de euros. La tasa marginal quedó en 4,25% -el mínimo aceptado-, la tasa promedio en 4,35%.
La semana pasada, el BCE ya había concedido un total de 125.000 millones de euros adicionales a través de operaciones rápidas conocidas como "reglaje fino" para calmar a los traumatizados mercados.