Al autodenominarse como la primera víctima de la revolución ciudadana, la recién liberada ex prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, viajó esta mañana hacia la Amazonia.
Aunque antes de llegar a su hogar, este mismo miércoles tenía previsto hacer una primera escala ante la Virgen de Agua Santa en Baños.
Atribuye la situación de los últimos meses a "fuerzas oscuras" que no puede identificar, pero confirmó que ayer volvió a sentir miedo, porque una vez que el Municipio de Quito ordenó su libertad, al ver las tardanzas en firmar la salida de la prisión, escuchó versiones -no confirmadas- sobre que no la iban a dejar libre, que se iba a anular el proceso en los próximos días.
Relievó la ayuda recibida por la organización internacional Human Rights Foundation que realizó una campaña en su favor las últimas semanas, y dijo ser una presa de conciencia a nivel nacional e internacional, y se siente como un chivo expiatorio porque dice considerarse como la primera víctima de la revolución ciudadana, por eso, y por su libertad, dijo que votará no en el referéndum del próximo domingo.
Argumentó que anuncia su voto porque "ahora que todavía no gana el Sí tuvieron el poder de mantenerme prisionera como me tenían, dígame usted si ganara el Sí, (sería) un pueblo sometido, autoridades sometidas, que incluso unos por cobardía, otros por temor, vendan la libertad de su pueblo", aunque expresó sentir temor por el ambiente político que ahora se vive.
El abogado defensor de Llori, Julio Sarango, dijo que hará todo lo posible para que ella recupere la prefectura de Orellana y reciba una indemnización por parte del Estado
Finalmente, reiteró que "jamás hice actos de sabotaje" al referirse a los acontecimientos de Dayuma, en noviembre del 2007. Y, se dará un tiempo para decidir si continúa en política, tema que debe revisarlo junto a su familia.