- SEP. 24, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Un momento de la obra El jabalí, a cargo de la compañía chilena La Patriótico Interesante.
Agrupaciones de Chile y Uruguay se presentan esta noche en Guayaquil como parte de la undécima edición del Festival Internacional de Teatro Experimental FITE Q/G 2008.
Dos compañías sudamericanas participan esta noche en Guayaquil en el Festival Internacional de Teatro Experimental FITE Q/G 2008. La primera es La Patriótico Interesante, de Chile, que pone en escena, al aire libre y con entrada gratuita, la obra El Jabalí.
La función es a las 19:30, en el Malecón, cerca del MAAC. Y la segunda, Complot, de Uruguay, que presenta la obra Una lluvia irlandesa, a las 22:00, en el bar Diva Nicotina (al comienzo del cerro Santa Ana). La entrada cuesta 10 dólares.
El Jabalí está basada en el clásico Ricardo III, de William Shakespeare. La historia narra las aventuras de Ricardo, duque de Gloster, un ser deforme, física y moralmente, capaz de cometer los más horrendos crímenes por alcanzar el poder. Sin embargo, este personaje cruel y maquiavélico guarda desde su niñez una motivación para el odio: la discriminación social y, en particular, de su madre, por su fealdad física.
Es esta la primera razón que impulsa a Ricardo a iniciar su camino sanguinario para la obtención de la corona del reino, buscando así legitimación y venganza. Es una metáfora de cómo el entorno social y afectivo, de cómo las sociedades y de cómo los pueblos engendran y sostienen en el poder a los gobernantes que los oprimen.
La puesta en escena de El Jabalí contempla una espectacular escenografía, máscaras, coloridos vestuarios basados en los carnavales latinoamericanos, músicos en vivo con composiciones originales y un despliegue técnico y actoral.
La obra Una lluvia irlandesa, que se presenta en Diva, es del dramaturgo catalán Josep Pere Peyró, sobre la que la directora uruguaya Mariana Percovich ha hecho su versión. La interpretan Gimena Fajardo y Gustavo Saffores.
Es el encuentro de un hombre y una mujer en un bar. En esta pieza, los espectadores tienen un rol activo. Cada uno oficia de voyeur de una historia mínima e íntima.