El avión de Ícaro destruyó nueve de doce antenas del sistema de alerta de la pista a los pilotos.
Hasta el 22 de octubre, las operaciones del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito tendrán restricciones, según un informe preliminar elaborado por un equipo de técnicos de la Dirección de Aviación Civil (DAC), que evaluó los daños ocasionados por el Fokker F-28 de la compañía Ícaro, que el pasado lunes se salió de la pista en la cabecera norte de la terminal.
Las autoridades aeronáuticas prevén, para esa fecha, instalar los equipos que fueron destruidos en el accidente para levantar la restricción.
La aeronave destruyó nueve de las doce antenas del sistema Instrumental Landing System (ILS), que facilita información a los pilotos para que realicen aproximaciones de precisión con un mínimo de tres kilómetros de visibilidad de la pista.
El director del aeropuerto, René Estrella, informó que después del accidente del Fokker se implementó el sistema Vor/dma, que requiere un mínimo de seis kilómetros de visibilidad para que los pilotos puedan aterrizar en el aeropuerto de la capital.
“Entre tanto, las operaciones dependerán de las condiciones climáticas de Quito. Hasta ahora no hemos tenido problemas, pero si la neblina o la lluvia no permiten el aterrizaje, por seguridad los vuelos serán suspendidos o cancelados”, advirtió Estrella. En ese caso, los vuelos en curso con destino a Quito serán desviados a las terminales José Joaquín de Olmedo, de Guayaquil, o de Latacunga.
El gerente de operaciones de la concesionaria Quiport, que administra la terminal, Álvaro González, resaltó la decisión de la Junta Investigadora de Accidentes (JIA), presidida por el general Armando Durán, que autorizó la reapertura de las operaciones para no afectar a los pasajeros, sobre todo de vuelos internacionales.
“Para hacer un cambio drástico de las condiciones operacionales y no poner en riesgo a la población, es imperativo que el aeropuerto salga de este lugar. La gente dice que hay que alargar la pista (3.200 m). Ese no es el tema. La aviación tiene un riesgo, como cualquier otra actividad, lo que importa es tener un aeropuerto seguro”.
La pista del nuevo aeropuerto de Quito, que se construye en el sector de Tababela, tendrá una distancia de 4.100 m; adicionalmente, 480 m de seguridad (240 por lado).
AVIATORIAS: El Canario 1
Plazo
El presidente ejecutivo de la aerolínea Ícaro, Guido Saltos, ofreció en quince días hacer pública la información de la compañía sobre las posibles consecuencias del accidente, al margen de lo que pueda establecer la Junta Investigadora de Accidentes.
Cabecera
El avión accidentado aún permanece en la cabera norte y estará por lo menos otras 48 horas más hasta realizar investigaciones de la causa del despiste de la aeronave.