- SEP. 24, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Estudio.
Una nueva investigación afirma que lo que olemos mientras dormimos tiene el poder de influir en nuestros sueños.
En el estudio, llevado a cabo por científicos del Hospital Universitario de Manheim, Alemania, participaron 15 mujeres voluntarias.
Cuando estaban quedándose dormidas se les pasó por la nariz el aroma de rosas. Posteriormente informaron que en sus sueños habían experimentado emociones placenteras.
Pero cuando se les dio a oler huevos podridos mientras dormían, tuvieron el efecto contrario, afirman los investigadores. El estudio fue presentado durante la reunión de la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología, en Chicago.
Los científicos dicen que ahora planean estudiar el efecto en personas que tienen pesadillas, refiere el portal bbcmundo.com.
El olfato, explican, es el único sentido humano que no duerme, así que la información que este obtiene alcanza el sistema límbico del cerebro, que incluye al hipotálamo (donde está la memoria) y la amígdala (relacionada a la respuesta emocional). Esto no ocurre con los otros sentidos, que deben pasar por la puerta del tálamo -el encargado de la regulación de la sensibilidad y la actividad de los sentidos-, que está cerrada cuando la persona duerme.
Los investigadores alemanes afirman que este es el primer estudio que demuestra el impacto de la función del olfato en los sueños. Y los resultados, dicen, podrían conducir al desarrollo de nuevos tratamientos que incluyan la estimulación olfatoria nocturna.
Investigaciones en el pasado han demostrado que otros tipos de estimulación, como el sonido, la presión o vibración, pueden influir en los sueños.