Presidente habló de complicidad de parte de funcionarios corruptos y amenazó con juicio a empresa.
El posible acuerdo entre el Estado y la empresa brasileña Odebrecht aún no se concretaba de manera definitiva hasta ayer por la tarde.
Según ejecutivos de la constructora, las negociaciones siguen aunque no se estén dando cara a cara.
El Estado busca que Odebrecht entregue $ 43 millones como parte de los gastos de reparación de la central hidroeléctrica San Francisco, construida por la brasileña, pero que al momento está paralizada. Ese dinero también cubriría el lucro cesante que afectó al Estado.
Ayer se esperaba que Jorge Glass, presidente del Fondo de Solidaridad (FS), anunciara en Guayaquil los términos del convenio, sin embargo, hasta el cierre de esta edición el pronunciamiento no se dio.
El domingo pasado, Glass confirmó a este Diario que ya existía un documento previo en el cual se recogían las exigencias del Gobierno,
pero que las negociaciones continuaban. Los puntos de análisis del pacto estarían, por un lado, en el monto que se exige por parte del régimen y, por otro, en la solicitud de Odebrecht de realizar dos auditorías para establecer la responsabilidad de esta empresa en el problema suscitado con San Francisco.
En medio de la búsqueda de consensos, el presidente Rafael Correa advirtió nuevamente a la constructora. Ayer, durante su visita en Santo Domingo de los Tsáchilas, expresó que si Odebrecht no cumple con los requerimientos del Gobierno no solo tendrá que irse del país sino que también “deberá asumir las consecuencias legales de los abusos cometidos con la complicidad de funcionarios ecuatorianos corruptos”.
En esta provincia, el Mandatario aseguró que habría complicidad de funcionarios ecuatorianos en el problema.
“Todas las obras continuarán, pero, obviamente, no podemos seguir permitiendo que se pisoteen los derechos del país, hemos descubierto cosas intolerables. Lo que ha hecho Odebrecht solo pudo haberlo hecho con complicidad de funcionarios ecuatorianos corruptos, por ejemplo, el cambio radical de los estudios, los reajustes”.
Correa señaló que se pondrá “un coto radical a todos estos comportamientos”.
La central está fuera de operaciones desde el 6 de junio.
De evaluación
El Fondo de Solidaridad, propietario de Hidropastaza, administradora de la central San Francisco, anunció días atrás dos auditorías sobre el papel de Odebrecht. La primera evaluación la hará la consultora ELC Electroconsul, de Italia.
Técnico y financiera
La segunda auditoría, de tipo técnico, financiero y jurídico, la realizará el consultorio jurídico Hogan & Hartson, de Estados Unidos.