Cerca de 4.300 personas abandonaron sus casas este martes en República Dominicana, donde 14 de las 32 provincias permanecen bajo los aguaceros que provoca un disturbio tropical que ya causó cinco muertes en Puerto Rico y que se mueve con lentitud hacia el noroeste.
Medios locales reportaron la muerte de un niño de nueve años de edad, quien se ahogó el lunes en la crecida de un río de Ramón Santana, de la provincia San Pedro de Macorís (92 km al este de Santo Domingo), pero el Centro de Operaciones de Emergencias desvinculó este deceso del fenómeno tropical.
"No lo puede reconocer como efecto directo (de las lluvias) porque fue fruto de una imprudencia humana. La crecida no penetró a su casa", señaló un funcionario del Centro de Operaciones de Emergencia.
El disturbio tropical es una masa nubosa que abarca todavía a parte de Puerto Rico y al este de República Dominicana, con ráfagas de viento y que tiende a organizar mejor su centro para convertirse en depresión tropical, según la Oficina Nacional de Meteorología.
Entre los estragos a la infraestructura destaca el cierre de la carretera que une a las turísticas provincias de La Romana y La Altagracia (Higuey), al este, debido al desbordamiento de un río.
Hay nueve ríos fuera de cauce, con ocho comunidades aisladas y 870 viviendas afectadas total o parcialmente.