El último fin de semana fue de tensión en esta ciudad, cuando decenas de perjudicados por las pirámides (captadoras ilegales de dinero) se agolparon afuera del hotel Sara Espíndola, donde se encontraron $ 106 mil y 145 millones de pesos colombianos ($ 75 mil) en efectivo.
Hasta ayer, ecuatorianos y colombianos arribaban a ese local, en el centro de Tulcán, para reclamar el dinero depositado en las pirámides, cuyos dueños cerraron en la fronteriza Ipiales (Colombia) y se llevaron los ahorros de cientos de clientes.
También llegaron agentes de la Policía Judicial de Pichincha y de la Jefatura Antinarcóticos, quienes retiraron los recursos y los llevaron hasta el Comando Provincial de la institución para determinar si corresponde al dinero producto de las captaciones, de bandas de narcotraficantes o de otra actividad.
Entre los perjudicados estaba el colombiano Álvaro Cabrera, quien aseguró haber dado 900 mil pesos a las pirámides. También Lidia Leyton, quien apenas se enteró de lo que sucedía en Tulcán viajó desde Pupiales (Colombia). Ella dijo haber perdido 5 millones de pesos.
Según investigaciones preliminares de la Policía, el dinero, envuelto en paquetes, fue dejado en la administración del hotel por Pedro A.
Francisco, quien tenía acento colombiano pero presentó una cédula ecuatoriana para hospedarse, a mediados de la semana pasada.
Posteriormente, el individuo se retiró del hotel pero dejó los paquetes para que los retiren otras personas. La Policía recibió una denuncia anónima, por lo que montó vigilancia para capturar a quienes retiren el dinero, pero al pasar los días y al no aparecer ningún responsable realizó un operativo que culminó con la incautación.
El jefe de la Policía Antinarcóticos, Pablo Aguirre, dijo que no hay detenidos en este caso.
Origen
El jefe de la Policía Antinarcóticos, Pablo Aguirre, indicó que tenía previsto reunirse en la tarde de ayer con sus pares de Colombia para determinar la procedencia del dinero.
Paquetes
Los paquetes con dinero estaban identificados como Camarón 1 y 2 y tenían el nombre de destinatario y los sellos de una empresa.