“Por sus calles con neblina que en la noche tienen un ambiente estilo Jack El Destripador, por sus edificios antiguos y modernos, por su gente amable siempre dispuesta a ayudar, pero sobre todo por la cultura que muestra en su música, sus teatros, su arte”, indica el actor guayaquileño, quien actualmente interpreta a Paúl Izurieta junior, el enemigo de Toño Palomino en la telenovela que produce y transmite Ecuavisa.
Pero al destacar un viaje en particular, las alabanzas de Diego se disparan para exaltar los atractivos que encontró en Sídney, la urbe más grande y antigua de Australia, la cual visitó a mediados del 2006 para asistir a un concierto del inglés Robbie Williams.
La capital del estado de Nueva Gales del Sur es una urbe cosmopolita y moderna que impresiona por su carácter internacional. Es como la Nueva York de Oceanía, en la que Diego descubrió además un ambiente veraniego transitado a menudo por jóvenes que en las calles o el metro lucían su pinta playera: las mujeres con vestiditos y bikinis dentro y los hombres con la apariencia de surfistas dirigiéndose a montar las olas de las más de cincuenta playas de la ciudad, recuerda.
El punto más espectacular que Diego encontró también está cerca del agua, asomándose imponente en la bahía de Sídney. “La Casa de la Ópera te deja sin palabras. Simplemente no llegas a comprender cómo se sostienen las grandes conchas de su fachada. No tienen lógica”, señala el actor sobre ese escenario que cubre 1,8 hectáreas y posee una planta eléctrica de alimentación con capacidad para abastecer a una ciudad de 25.000 habitantes.
Según Diego, es imposible que un viajero en Sídney se pierda de admirar esta estructura, ya que se encuentra en la zona más turística de la ciudad, donde también se encuentran el jardín chino, el Museo Marítimo Nacional y el Acuario de Sídney, además de innumerables restaurantes, bares, tiendas y parques.