- SEP. 21, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. Luz Guaranga compra todos los días en el local que es parte del programa Socio Tienda.
Llega presurosa como si se retrasara. A las 06:45 del lunes pasado, Luz Guaranga entra a la tienda de ‘don Cosme’, ubicada en el barrio San José de Monjas (suroriente de Quito) y pide la leche del Gobierno. El tendero va a su frigorífico y le entrega la leche El Ordeño.
Doña Luz, llama así a la leche popular (en funda) que se vende a $ 0,63 cada litro. Ella es una de los primeros compradores que, según el tendero, llega temprano porque el producto se agota. “Llevo dos fundas de leche para mis nietos que van al jardín y mis hijos, al trabajo. Esta leche sabe bien y es barata” y destaca un ahorro en su bolsillo.
En esta tienda a diario se venden cerca de 40 litros, “la gente la pide porque es más barata y se publicita en la televisión”, comenta el tendero, quien espera los otros productos con bajos precios ofrecidos por el Gobierno.
La leche El Ordeño se presentó oficialmente el 10 de julio pasado. El volumen tope del producto a ser comercializado en la provincia es de 40.000 litros. Esta empresa junto con Pronaca, Nestlé, Zaimella, Quicornac, Nirsa, Danec, Ales, ingenio San Carlos, entre otras, llegaron a un acuerdo con el régimen para que los precios al público representen un ahorro del 15% al 30%.
A más de la leche, los descuentos son para el atún, salsas, galletas fortificadas, productos cárnicos, arroz, aceite, leche en polvo, lenteja, harina de plátano, jugos, pañales y otros.
En las doce tiendas Aki que funcionan en Quito se venden lenteja, aceite popular, arroz, embutidos, pollo, pan, canguil, arroz, entre otros.
Según uno de los administradores del local de El Ejido (centro de Quito), los productos tienen buena salida, apenas abre su tienda. La gente los prefiere por los bajos costos. Al día venden 5 cajas de aceite, 40 unidades de pollo en promedio, aunque los lunes tiene mayor demanda.
En los almacenes Tía de El Ejido, la situación es igual. Los productos del Socio Solidario ubicados en los dos stands se venden a media mañana. “Esto es bueno para nuestro local porque esos productos atraen clientela”, explica una encargada.
Aquí los compradores ya no se fijan en la marca sino en el costo y en su economía.