- SEP. 21, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
El presidente Evo Morales y cuatro prefectos buscaban ayer pisar el acelerador a fondo para definir un acuerdo básico que zanje la crisis política en Bolivia –que dejó 19 muertos en tres semanas– con la presencia del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
“Vamos a trabajar en plenaria a la cabeza del presidente (Morales)”, afirmó el vicepresidente Álvaro García, quien monitoreó el viernes el inicio del trabajo de dos de tres comisiones técnicas que debían entregar ayer sus primeros avances y, si existieran, sus borradores de acuerdos.
En caso de haber sugerencias consensuadas irán para la ratificación del mandatario y los prefectos (gobernadores) apositores Rubén Costas (Santa Cruz), Ernesto Suárez (Beni), Mario Cossío (Tarija) y Savina Cuéllar (Chuquisaca).
Cossío, la contraparte del vicepresidente en las negociaciones técnicas, expresó su “moderado optimismo” por el curso de las conversaciones con el gobierno, aunque reconoció a la vez que estas son “frágiles” por la decisión del oficialismo de mantener en actividad de protesta a sus “movimientos sociales”.
Morales designó ayer al contraalmirante de la Fuerza Naval, Landelino Bandeiras, como prefecto interino en el departamento de Pando, en reemplazo de Leopoldo Fernández, detenido y acusado de ser responsable de la muerte de quince personas en esa región.