El atentado suicida contra el hotel Marriott de Islamabad dejó 53 muertos y
266 heridos, según el último balance anunciado este domingo a los
periodistas por el asesor del ministro del Interior, Rehman Malik.
El ministro acusó a milicianos talibanes paquistaníes vinculados a la red
islamista Al Qaeda de haber cometido el atentado suicida en la capital de
Pakistán.
Para este atentado se utilizó un camión de carga empleado para transportar
piedras, dijo, y agregó que "los atacantes utilizaron 600 kilos de
explosivos".
Un alto funcionario del ministerio, Rehman Malik, dijo a la prensa que todos
los atentados con bomba de los últimos tiempos fueron cometidos por milicianos
de un grupo denominado FATA, procedentes de las zonas tribales fronterizas con
Afganistán, y dijo que ellos también están detrás de la última matanza.
Contrario a las cifras oficiales, varios responsables de los servicios de
seguridad indicaron a la AFP desde el sábado por la noche que se habían
contabilizado al menos 60 cadáveres, incluyendo los de un norteamericano y de
otro extranjero, cuya nacionalidad no fue revelada.
Praga anunció también que el embajador de la República Checa en Pakistán
murió en el atentado, y Dinamarca que uno de sus diplomáticos había
desaparecido.
El balance del atentado, con más de 200 heridos, puede agravarse ya que el
edificio del hotel de lujo, que contaba con 300 habitaciones y 6 restaurantes,
quedó completamente arrasado por el incendio que se propagó después de la
explosión.
Bomberos y militares trabajaron toda la noche para apagar el incendio que
calcinó las bases del edificio, que amenaza con derrumbarse. Pero los servicios
de rescate no han podido penetrar más allá del hall de la entrada y algunos de
los restaurantes del inmueble.