Marco Cigna vive desde hace once años en Quito y está casado con una ecuatoriana. No fue por amistad con el presidente de la República, Rafael Correa o por palanqueo para que el chef belga Marco Cigna Grezeslky se convirtiera a mediados de este año en el jefe de la cocina del palacio de Gobierno, Carondelet.
Tampoco lo importaron desde Bélgica para que complazca el gusto del mandatario, que, según ha dicho, estaba cansado pues lo que le servían los cocineros del palacio tenía igual sazón.
Su contratación, sin embargo, ha traído reacciones en contra, como lo señala una publicidad de televisión, en la que se dice que mientras el Presidente come exquisito el pueblo se muere de hambre. También hay voces de rechazo en blogs y web como en laplegariadeunpagano.com, donde hay una frase que dice: “Porque quiero que Correa me convide de la comida que hace el chef belga que contrató para el Palacio de Carondelet donde se come muy rico”.
Todo empezó un día de enero pasado mientras Cigna pasaba por Carondelet y decidió realizar una visita a la cocina presidencial. Una vez que se lo permitieron habló con los cocineros, inspeccionó el lugar y tuvo conocimiento del movimiento que ahí se daba, según pudo conocer este Diario en las investigaciones que realizó sobre Cigna, aunque sin hablar directamente con él, pues en días pasados se solicitó una entrevista al departemento de comunicación, pero hasta la fecha no ha sido autorizada porque el presidente Correa, que es quien lo tiene que autorizar, ha estado en recorridos por el país.
Cuentan fuentes que conocen la trayectoria del chef que días después, Cigna dejó en Carondelet una carpeta con su hoja de vida y en abril fue convocado para que participara en un concurso para seleccionar al nuevo jefe de cocina del palacio. El belga ganó y ahora dirige a dos cocineros, un pocillero, un steward (limpieza), tres meseros, ecuatorianos.
A los cocineros, quienes hace años trabajaron en el hotel Quito, además de señalarles lo que tienen que preparar a diario, también les indica qué y cómo deben hacerlo para complacer no solo al presidente Correa, sino a invitados, que van desde deportistas hasta mandatarios de otros países.
Cigna, de 44 años, vive desde hace 11 en Quito, donde llegó desde Bélgica para vacacionar, pero le gustó el lugar y se quedó. Hace siete años se casó con la quiteña Patricia Cigna (adoptó el apellido de su esposo), con quien tiene un hijo de 7 años y una empresa de Catering, instrucción y asesoría culinaria, llamada Cigna Cuisine, a la que estaba dedicado por completo hasta hace poco, pero ahora menos porque en Carondelet no tiene horario fijo, puede entrar a las 04:00 y salir a la misma hora del día siguiente.
Según la página web
www.cignacuisine.com, el chef belga tiene más de 20 años de experiencia en gastronomía, dos tenedores de oro otorgados en 1989 en Inglaterra, su especialidad son la cocina francesa, italiana y española.
Su primer trabajo local fue en el hotel Quito (asesor durante un año), participó en la apertura del hotel Sheraton de Quito (chef ejecutivo durante dos años), laboró cuatro años en la Alianza Francesa y por cinco años fue profesor de gastronomía y director de prácticas culinarias en la Universidad San Francisco de Quito.
Hace un año y medio tuvo un restaurante en Cumbayá (valle al sur oriente de la capital), llamado Relais Mediterraneé, pero lo cerró porque le dejaba poco tiempo para dedicarse a Cigna Cuisine.
Aunque su especialidad es la cocina europea, también conoce de la ecuatoriana, experiencia que la aplica a diario en Carondelet, donde los platos más solicitados por el Presidente, según pudimos conocer, son los típicos, especialmente los que tienen mariscos o pescados. Así también el seco de pollo, que fue uno de los primeros potajes que le hizo Cigna, y que recibió muchos elogios de Correa. Los productos que usa el chef en el palacio son mayoritariamente del país. Él exige que sean frescos para así evitar que alguien se enferme, en especial el Presidente, cuya comida es estrictamente vigilada por Cigna. Pero no solo se come pollo, corvina o fritada, también pavo, langosta y salmón importado de Chile.
Quienes han trabajado con Cigna dicen que es de pocas palabras, algo reservado, pero disciplinado en lo que hace. Marcela Medina, empleada de la Alianza Francesa de Quito, recuerda que él dirigía el restaurante del lugar y que su comida era buena, pero a veces se cansaban de ella.
PERFIL: Marco CignaPreferenciasPara Marco Cigna, la cocina es amor y una gran pasión, también enseña a los jóvenes, según señala en su página web.
Idiomas
Habla perfectamente francés y español.
Menús
Una de las preparaciones para los invitados de Carondelet fue la que hizo por el triunfo del marchista Jefferson Pérez, en las pasadas olimpiadas mundiales. Preparó cebiche de mariscos, pavo al horno con una salsa de ajoy especias, y crepes.
SERVICIOS
FiestasEntre los servicios que ofrece Cigna en la empresa que tiene con su esposa está lo necesario para realizar eventos.
Viajes
El chef belga propone entre sus servicios visitar playas, ríos o manglares del país para pescar y preparar junto con sus clientes los productos que consigan en esas zonas.
Preparados
La gastronomía de Marco Cigna está concentrada en platos españoles, italianos y franceses. Arriba se muestra en las fotos algunos de los platos que ofrece en su servicio a domicilio.